En los últimos días se ha conocido el punto de vista de los franceses, y han salido diversos artículos y opiniones sobre la polémica.
Una semana atrás, cuando este medio anunciaba la fricción virtual entre bandos pro y contra Percance, la tensión apenas alcanzaba uno de sus primeros picos. En aquella ocasión, informábamos sobre la acusación, que trascendió principalmente por medio de redes sociales, de un supuesto plagio de Percance a una banda francesa poco conocida de reggae llamada 8°6 Crew.
"Gira el Mundo", sencillo de Percance que comparte ciertas similitudes con "Laisse Moi Rever", canción de 8°6 Crew, llegó de forma rápida a los franceses. Accidentalmente, en 89dB omitimos que la primera reacción del grupo europeo fue de tranquilidad, dejando pasar por alto la situación sin darle mucha importancia. Justamente, fue el segundo comunicado de la banda vía Facebook el que desató noticias y comentarios tanto aquí como en diversos medios, cuando parecía que planeaban tomar acciones legales en contra de la popular banda costarricense.
Ya todo se ha dicho, e incluso pareciera que todos los costarricenses han manifestado su opinión, generalmente sobre Percance y su valor musical. Incluso en este medio de comunicación, pocas veces habíamos visto una convocatoria de semejantes latitudes; ni siquiera en las reseñas de algunos de los conciertos más grandes que haya presenciado el país. La noticia no solo estalló, sino que fue inmensa, dándole una exposición mayor a ambas bandas, aunque ese no fuera el deseo de ninguna y siendo los méritos no necesariamente musicales.
En una entrevista a la revista de entretenimiento Viva, del periódico La Nación, la banda francesa argumentó que la semana pasada "mucha gente nos contactó desde Costa Rica para decirnos que nos estaban plagiando, y cuando digo ‘mucha gente’ me refiero a centenares". En otra parte de la entrevista inclusive se menciona que los costarricenses ofrecieron ayuda en la parte legal del asunto y que alguien denunció el supuesto plagio en las oficinas correspondientes en Francia.
"Lo que pasó es que algunos de los detractores de la banda han hecho un gran alboroto porque también contactaron a la Asociación Francesa de Autores, Compositores y Editores de Música. De ahí nos avisaron que tenemos que contactarlos, pero no sé cuál será el futuro de esto. No entiendo por qué nos localizaron si nosotros no pusimos ninguna queja," dijo Ludovic Delbos, guitarrista de la banda.
Sin embargo, de toda la entrevista, la frase que se quedó grabada en varias cabezas fue: "No somos profesionales y no estamos buscando obtener dinero de la música, solo tocamos para divertirnos. Te pregunto: ¿qué pasa en tu país? Hay un montón de gente haciendo un desastre de esto y no entendemos por qué."
Para nadie es un secreto que, en Costa Rica, la cantidad de gente aferrada al underground, sí, es una minoría, pero con muchísima fuerza. Justamente, el aliento de esa pequeña masa pareciera ser el odio, mismo que les da fuerzas para recriminarle a Percance su esfuerzo por ganar cada vez más popularidad en el país, como si fuera asunto de alguien más que los miembros de la banda.
Pero (siempre hay un "pero"), nada de esto jamás habría progresado tanto si la semejanza entre ambas canciones no fuera tan evidente a la primera escucha. Vamos, ya todos sabemos que aquí las noticias no duran más de tres días, y lo más probable es que este episodio termine ahora y no pase a más. Sin embargo, la duda de si se trata de un plagio o no difícilmente la podremos evacuar con más profundidad, por lo que esa espina quedará por mucho tiempo.
Como bien lo apunta Rey David Cortés en su laureado artículo analítico para RedCultura, no solo es difícil probar que es un plagio, sino que también está un poco pegado al techo el que los franceses arremetan en contra de Percance mediante un proceso judicial internacional que costaría buena cantidad de cientos de dólares. Así las cosas, y aunque muchas veces la malicia le gane a nuestros principios, no nos queda más que remitirnos a lo estipulado en la Ley: toda persona es inocente hasta que se declare lo contrario.
Posturas en contra de "actos de mala fe"
"Acá nadie puede ver feliz al compañero de al lado. Acá hay quien tiene el serrucho a mano para cuando vea a alguien logrando sus objetivos, que la envidia los mate, y los haga hacer estas cosas," opinó Diego Rodríguez, guitarrista de Adrenal, sobre el tema.
Su colega, Mau Porras, miembro de Dissént, también se aventuró a comentar: "Tienen derecho a opinar diferente e inclusive a no ser seguidores de Percance, pero que no se les olvide lo esencial de la vida: el respeto, la tolerancia y que somos de un mismo país. No había necesidad de ser malintencionados y humillar al país."
A título personal, si hubiera sido yo el que escuchó y notó la similaridad entre "Laisse Moi Rever" y "Gira el Mundo", de igual forma lo habría publicado y señalado. Ya sea solo como dato curioso o como indicio de un supuesto plagio, no por hacerle un favor a una banda francesa desconocida ni mucho menos para perjudicar a los costarricenses.
Apuntar algo no es ser un serruchapisos, las razones por las que se apunta pueden convertirlo en uno. Una cosa es exponer una situación, otra es aprovecharse de la misma para alimentar su propia agenda, ya sea afectando o ayudando a un artista nacional. No todos los que denunciaron, comentaron y fueron parte de la polémica tienen una opinión fundamentada sobre Percance, pero tampoco todos los hicieron de mala leche, por clavar el puñal, que llaman.
Ya bien lo dijo el periodista Víctor Fernández en su recomendado blog: "Está bien que a uno no le guste la música de alguien e incluso dar a los cuatro vientos una opinión desfavorable sobre la creación artística de otro (precisamente esa es la delicia de algo de dominio público), pero de ahí a tratar de ponerle una zancadilla y luego bailar sobre su cadáver, eso sí es de canallas."
Y, bueno, lo de siempre: aquí no ha pasado nada, pero esta vez es porque ya no hay nada más que pueda pasar, a menos que la banda francesa encuentre los medios y las ganas para denunciar y ver qué sucede en adelante. Nosotros mejor le damos nuestra bendición a Percance y a 8°6 Crew, y nos tiramos los toros desde la barrera. Que no se diga que serruchamos pisos ni que apoyamos el clásico conformismo costarricense, porque no, es mentira, nosotros solo apuntamos el hecho, nada más. Cuando llegue la hora de ser críticos y disparar comentarios malintencionados, lo haremos dirigiéndonos al que creemos lo merece.
Disfruten del último video de Percance, y no dejen nunca que el hígado se anteponga al cerebro.




























