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Bob Dylan: Radiografía [Tercera Parte]

A finales de los 70 y después de muchas reinvenciones, Bob Dylan reapareció de la forma más inesperada para algunos de sus fans: Bob ahora era un cristiano renacido.

A pesar de nunca haber despreciado su judaísmo, Bob “aceptó a Jesús en su corazón como forma indispensable de llegar a Dios” y condenó a todos aquellos que se escandalizaron por su cambio diciendo algo en la línea de: “en los 60 decían que era un profeta e insistían cuando yo lo negaba. Ahora vengo a decirles que Jesucristo es la respuesta y me dicen que he perdido la cabeza”. Además de esto, Dylan se rehusó a tocar sus grandes éxitos en vivo y en ocasiones respondía los abucheos y las demandas que hacia el público por “más rock n roll” con sermones cuasi-pastorales sobre el demonio, la fe y el fin de los tiempos.

Su período de involucramiento más cercano con el cristianismo dejó como fruto otra trilogía compuesta por los discos Slow Train Coming, Saved y Shot of Love. A diferencia de su trabajo en los 60, estos álbumes se enfocaban en temáticas con mensajes religiosos y visiones evangélicas acordes sus nuevas creencias, que ya para Shot of Love fueron combinándose con composiciones un poco más...laicas.

Más allá de la confusión de la gente y su problema con la nueva fe de Dylan, las críticas de los LP no fueron desastrosas, Slow Train Coming incluso significó un Grammy para Dylan por mejor interpretación vocal masculina en el sencillo “Gotta Serve Somebody”. Como dato curioso, el enojo hacia la conversión de Bob también se extendió a sus colegas y amigos, tanto así que en respuesta al tema premiado por los Grammy (y con el propósito de ridiculizar a Bob) John Lennon lanzó el single “Serve Yourself”.

Para 1982, Dylan decidió echar para atrás en su comunión con el cristianismo para convertirse de nuevo en el viejo Bob, reclusivo, distante y nuevamente judío. Podrán imaginar la sorpresa y el enojo que inundó los círculos evangélicos cuando salieron a la luz las fotos de Dylan sonriendo en la sinagoga.

Habiendo dejado atrás sus temáticas religiosas, Dylan regresó a su querido rock n roll; sin embargo, los tiempos finalmente habían cambiado (musicalmente hablando). Para Dylan la música tenía ahora el “alma de un robot” y sonaba sobreproducida. La nueva forma de hacer las cosas parecía no empatar mucho con el estilo particular del cantante, quien disco tras disco hacia lo posible por ajustarse, reinventarse como lo había hecho antes, esta vez sin éxito alguno.

No me malentiendan, no hubo acá otro Self Portrait, solo una serie de decisiones erradas como descuidos en el estudio que afectaron el sonido de las producciones, colaboraciones con otros músicos para el olvido (Dylan & The Dead, ¿alguien?) y la ausencia de temas ahora clásicos como “Blind Willie McTell” en discos que se habrían beneficiado muchísimo de ellos.

Afortunadamente para sus fans, Bob decidió retomar su trabajo anterior en los conciertos a partir de 1980, cuando se embarcó en una gira de “grandes éxitos” conocida como “A Musical Retrospective”. A finales de esa década, su visión sobre los tours había cambiado radicalmente en comparación con la perspectiva que sostuvo durante los 60. Las presentaciones en vivo empezaron a crecer en número y de pronto en el 88 Dylan dio vida a lo que hoy conocemos como el Never Ending Tour, que es precisamente el que lo trae este sábado a Costa Rica. Desde esa noche de junio, Bob Dylan y sus músicos han tocado más de 2000 conciertos, cambiando los arreglos y el orden de las canciones para cada velada. ¿Emocionante no?

Los 80 también vieron a Dylan colaborar con causas benéficas como el conocido sencillo We Are The World y el movimiento de Live Aid, donde sus controversiales declaraciones sobre la posibilidad de utilizar una parte del dinero recaudado para ayudar a los granjeros norteamericanos indirectamente inspiraron la creación de Farm Aid (concierto organizado por Willie Nelson, John Mellecamp y Neil Young que pretendía hacer justo esto).

Con todo y todo, la influencia de Bob Dylan en la música y la cultura popular era innegable, especialmente cuando se veía el trabajo de artistas como Tom Petty and the Heartbreakers (con quienes giró por un buen tiempo) y Bruce Springsteen, entre otros. Así las cosas y de acuerdo al orden natural del universo, Bob Dylan fue inducido en el Salón de la Fama del Rock.

Además de esto, Dylan apareció en la pelícila Hearts of Fire de Richard Marquand y tuvo una breve incursión en la música rap, colaborando con Kurtis Blow en el tema “Street Rock”. Sí, Bob ha mencionado en varias ocasiones su afición por el rap y hip hop (eso de las rimas le parece fantástico) e incluso algunos lo consideran el autor del primer tema de rap: “Subterranean Homesick Blues”.

Durante los 90 Bob Dylan grabó los trabajos Under the Red Sky (dedicado a Desiree, su hija con su segunda esposa Carolyn Dennis), Good as I Been to You, World Gone Wrong y Time Out of Mind, su primera colección de obras originales en 7 años. El mundo derrochaba alegría y Bob hacía espacio para su primer Grammy por disco del año al lado del que le había merecido su larga trayectoria en 1991. Dylan también participó en la serie de conciertos acústicos conocida como MTV Unplugged, donde interpretó sus grandes éxitos en lugar de un conjunto de canciones tradicionales del folk como le habría gustado. De este material se desprendió el tema “John Brown”.

En mayo de 1997, Bob fue hospitalizado debido a una seria histoplasmosis, una infección respiratoria que había afectado también su corazón. Dylan recibió tratamiento con antibióticos y pronto fue dado de alta. Al preguntársele sobre el evento, el cantante respondió: “Me alegra sentirme mucho mejor ahora. Pensé que vería a Elvis pronto”.

La seguidilla de premios y tributos continuó posterior a su recuperación. Dylan se presentó frente al Papa Juan Pablo II, fue nominado para el Premio Nobel en Literatura y el Presidente Bill Clinton le otorgó el prestigioso premio Kennedy Center.

El nuevo milenio había llegado y Dylan probó al mundo entero que a pesar de los años, su figura no era un simple coleccionable de glorias pasadas. Así, sus dos siguientes discos continuaron con la seguidilla de halagos detonada por Time Out of Mind. "Love and Theft" y Modern Times fueron recibidos con ardua calidez; este último significó para Dylan su primer álbum #1 en los Estados Unidos en 30 años. Siguiendo la tradición en la carrera del artista y muy a pesar de su éxito, ambos trabajos detonaron controversia alrededor de su composición: por un lado las letras de “Love and Theft” eran sospechosamente similares a la obra del escritor japonés Junichi SagaConfesiones de un Yakuza” (Saga no recurrió a medidas legales y más bien expresó halago y emoción), por otro, los temas de Modern Times parecían ser adaptaciones del material de otros artistas a quienes no se les otorgaba crédito alguno. De todos modos ambas producciones fueron celebradas y el asunto no pasó a más.

Para finales de la década, Bob Dylan se había convertido nuevamente en una figura comercialmente rentable, en una leyenda viviente con relevancia más allá de las compilaciones de grandes éxitos, aunque estas tampoco escasearon. Su obra empezóa resonar en los oídos de las nuevas generaciones a través de comerciales de televisión y el premiado biopic de Todd HaynesI’m Not There”.

Dylan lanzó también los discos Together Through Life y Christmas in the Heart, un álbum navideño con el propósito de beneficiar a las causas benéficas promovidas por las organizaciones Feeding America (EEUU), Crisis (UK) y el Programa Mundial de Alimentos. Ambos discos son considerados buenos trabajos del cantautor; sin embargo, no resultan fundamentales en su discografía (aunque Together Through Life es bien bonito).

El 2011 vio a Bob llegar a los 70 años de vida, la ocasión fue celebrada con festejos que se extendieron a lo largo del mundo, desde conciertos tributo hasta charlas universitarias. Su cumpleaños número 71 está por venir y con él, un nuevo disco aún sin titular para finales de este 2012.

A través de los años, el impacto de este artista ha sido palpable no solo en la música sino también en la cultura popular. Bob Dylan ha sido colocado junto a otros como Picasso, Mozart y Shakespeare por la relevancia que ha tenido su trabajo en la historia de la humanidad. El hombre se ha desempeñado como músico, escritor y artista gráfico. Su figura ha recibido los calificativos más honorables... también los más ofensivos. Su leyenda es una de esas que no volverá a repetirse, mañana Costa Rica la recibirá con brazos abiertos.

4 comentarios

Al igual que con la radiografía de Elton, un trabajo lindísimo se jaló este muchacho Bill Bones. Le doy, duro. Gracias por la lección histórica pues. Concierto encima, se viene una velada inolvidable para miles.

Me salgo de la norma por un buen amigo al que le trataron muy mal. Compró tres entradas en segunda fila del VIP y los compas con los que iba a ir lo dejaron botado. Las está vendiendo a lo que le costaron. Lo pueden contactar al 88-78-96-09 o [email protected] 

 

Imagen de Diego Delfino
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Empezó: 23 Ene 2008
Karma: 18155

¡Qué buena estuvo!

Y todas esas caídas se las ha llevado porque no deja de caminar, así como sus éxitos. Y ahí sigue, entre los lugares que le falta visitar está este pequeño país, ya lo veremos este 5 de mayo.

Mañana hará crecer más su historia  y yo cumpliré un sueño Smile

Imagen de Rock and Bob
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Empezó: 13 Mar 2010
Karma: 1066

Es demasiado DIOS... MAÑANA!! <3

Imagen de -CHAX-
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Empezó: 9 Mayo 2011
Karma: 3

Muy buen brete y que buen chivo. Mañana, aquí la leyenda , y allí voy a estar!!! Gracias a la vida!!!

Imagen de Walker
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Empezó: 18 Abr 2012
Karma: 27