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Pearl Jam en vivo: sonata cautivante

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Veinte años de espera. Eso rezaba la mayoría de la publicidad del concierto primerizo de Pearl Jam en suelo costarricense. Como toda publicidad, un poco engañosa. Todos estamos conscientes de que hace veinte años los pocos fanáticos del quinteto formado en el Seattle noventero (cuya escena musical catapultó a infinidad de bandas a las que los medios gustan catalogar como "grunge") en lo último que pensaban era en que algún día verían a su banda predilecta tocar en el país frente a varios miles de personas. De verdad. ¿Quién lo creería factible entonces? Tal y como ha sucedido con los previos megaconciertos de rock foráneo que se han celebrado en Costa Rica en los últimos años (desde Megadeth hasta Green Day) la posibilidad de ver a Pearl Jam por acá resultaba sencillamente inimaginable. Pero los años pasaron y las gramillas empezaron a recibir cuantiosas lágrimas musicales cortesía de de actos inmensos como Iron Maiden, Metallica, Aerosmith (de vuelta) y hasta Smashing Pumpkins (por nombrar unos cuantos), y la esperanza empezó a florecer entre los fanáticos de Vedder. Sin embargo, a pesar de los rumores insistentes, Pearl Jam, una de las agrupaciones más queridas en nuestro país —sin duda alguna—, todavía no daba señales de un eventual concierto. Y es que los últimos cinco años no han sido fáciles para el quinteto estadounidense. El fin de su contrato con una gran disquera, el lanzamiento de discos de forma independiente, la llegada de los hijos y con ello la madurez, y la auto-gestación de conciertos han tenido muy ocupada la agenda de Eddie Vedder y compañía como para que volcaran la mirada hacia este pequeño pedazo de tierra en el que, supuestamente, disfrutan surfear. Por fin, los planetas se alinearon y en julio del presente año la productora RPMTV, en alianza con el productor Don Stockwell (que ya ha traído a Judas Priest, Aerosmith y Megadeth, entre otros), anunció que Pearl Jam estaría celebrando su vigésimo aniversario con la gira PJ20 (con documental y libro incluidos) que incluiría una parada en nuestro país el 20 de noviembre de 2011. El nuevo Estadio Nacional sería el refugio de tan inesperada celebración.

¡Por fin!

Quedemos entonces en el romanticismo: teníamos veinte años esperando un evento que si acaso hace cinco años empezaba a ser posible. Nunca falta el que se queja de que siempre recibimos a las bandas en su "tercera edad", mientras otros celebran que por lo menos nos visitan. Pero, ¿será acaso que vale la pena tanta revuelta? ¿Fue el de Pearl Jam, como el de tantos otros vejestorios —de cariño— que nos han regalado chivos en los últimos tiempos, un concierto totalmente satisfactorio? ¿Existe, si acaso, el concierto perfecto? ¿Nos hacemos altísimas expectativas de cara a estos eventos, tan altas que no nos permitimos encontrar errores en los mismos? Ni siquiera el lo-fi, o como quieran llamarle, puede prescindir de un sonido semi-decente para poder apreciarse como se debe.No hay duda de que el momento fue óptimo. Tener la oportunidad de escuchar a una banda que en vivo suena tan tallada como en sus inicios y de celebrar junto a ella sus veinte años en escenarios es claramente una experiencia invaluable (luego de desembolsar desde ₡9.000 hasta ₡52.000, claro), pero eso no elimina el hecho de que esas dudas siguen dando vueltas en mi cabeza y, quién quita un quite, en las de otros fanáticos. ¿Qué tanto valió la pena el concierto del domingo? Sí, existen conciertos perfectos. Pero son muchos los factores que ayudan a que esto suceda, la mayoría de ellos subjetivos. Yo, por ejemplo, no me siento muy satisfecho cuando voy a un concierto en un estadio en el que la acústica es símil del mismo balón futbolístico; rebotando en cuanta cosa encuentre, en una inconstancia para nada placentera. Puede ser cuestión de suerte, pero durante los dos conciertos a los que he asistido en el elegante obsequio mandarín he sufrido jaquecas incontrolables a causa de una resonancia aguda que no me permite disfrutar la música como se debe.

Y siempre cabe preguntarse, ¿podemos disfrutar de un concierto con mal sonido? No, no se puede apreciar un chivo cuando todo suena como si se estuviera reproduciendo dentro de una cueva. Y muchas veces hasta el Saprissa, para estos efectos, se la juega mucho mejor que el Nacional. Ni siquiera el lo-fi, o como quieran llamarle, puede prescindir de un sonido semi-decente para poder apreciarse como se debe. Entonces sí, Pearl Jam pudo haber tocado el mejor setlist de su carrera (que lo dudo) y pudo haber penetrado en el público generando cientos de recuerdos perfectos que eso no quita que los escuchamos peor que en algunos bootlegs. Disculparán los conformistas si lo señalo de tan agresivo modo, pero sabrán entender que las grandes organizadoras de conciertos están dejando ciertos detalles importantes de lado... y es nuestro deber señalarlo. Ahora, con eso fuera de mi pecho, podemos proceder a hablar propiamente de lo que el escenario mostró la noche en que cerca de 30 mil jupas se reunieron a disfrutar un espectáculo musical de gran calibre en el Estadio Nacional.

El carismático y talentoso baterista de Las Robertas, Franco.

El concierto del domingo se desenvolvió en un ameno ambiente que vio convivir a distintas culturas, subculturas y etiquetas de personas cobijabas bajo las canciones de tres bandas que representaban, cada una, una particularidad dentro del contexto. No es todos los días que el trío de indie/surf/punk costarricense Las Robertas interpreta su música en el Estadio Nacional (de hecho, cuando se inauguró con un concierto de muchos artistas nacionales la banda ni siquiera fue invitada...), al lado de X, una de las bandas más influyentes de la primera oleada del punk allá en los años ochenta, y por supuesto, Pearl Jam, como plato principal. Si hubo un evento que rompió con la monotonía fue este. Desde la teoría, algo fuera de serie. El ambiente festivo se acoplaba muy bien con una noche despejada que premió la espera. Temprano en el día la lluvia amenazó con hacer de las suyas, pero los fanáticos no lo permitieron y sus plegarias fueron respondidas. Afuera del recinto, los restaurantes de comida rápida, los bares y principalmente los vendedores ambulantes hacían su agosto. Los revendedores de entradas desesperados llamaban la atención de todo aquel que les pasara de lado, y ofrecían las entradas al concierto hasta a mitad de su precio original.

Concentrada en su bajo, Monse.

Una fila ordenada y un acceso cómodo, como se estila en el estadio, vieron entrar a miles y miles de personas apenas la luz del día anunciaba su pronta despedida. Dentro y fuera del estadio, las camisetas con los distintos logos de Pearl Jam se vendían a o bestia. Afuera, una paqueteada no subía de ₡5.000. Adentro, las oficiales no bajaban de ₡10.000. Todos querían un souvenir de la noche que dentro de unos años le contarán, con lujo de detalles, a sus hijos.

Bolsas de golosinas, pizza fría y salchichas no cocidas eran parte del limitado menú ofrecido a los asistentes, con precios que solo se pueden comparar a los de alguna cafetería con nombre caché ubicada en Vía Lindora o bien cualquier restaurante del aeropuerto Juan Santamaría. Los refrescos también estaban a disposición, costando cuatro veces más que el precio en supermercados. Hay gente que con ese dinero compra todo un almuerzo. La razón de la embollada clásica en los conciertos es hasta el momento incierta, pero vaya que es doloroso ver que, en vez de bajar o mantenerse, cada vez aumentan más los precios.

Mercedes, la voz principal de Las Robertas. Sin guantes de boxeo ni muchas palabras ni caras tristes, Las Robertas hizo su salida a escena a la hora estipulada, tocando un total de 30 minutos. Su sonido uniforme se apropió de las bocinas del Nacional y una tercera parte del aforo prestaba atención y disfrutaba de su propuesta mientras que el resto se quedaba en lo suyo, esperando el gran momento. Una minoría se dedicó a gritar improperios y/o burlarse, pero merece tan poca atención como se la dio la banda, que se dedicó a tocar, tocar y tocar, y hablar poco. Sus caras demostraban satisfacción y un poco de nervios, pero en general se les percibió divirtiéndose con su música. Al lado de la tarima, los visuales de Pietro Valenciano le daban su toque particular a la presentación. ...es importante destacar que la de Las Robertas fue una presentación sobria en donde la música tuvo todo el peso.A mitad de su toque, varias manos en el aire y palmadas auguraban una cálida recepción por parte del gentío. Las pantallas mostraban al público ubicado al frente de la tarima atento a la música de Las Robertas y la banda lo agradeció con una limitada porción de palabras, en su mayoría a cargo de Franco Valenciano, el baterista. Con su bajo y su guitarra, respectivamente, Monserrat Vargas y Mercedes Oller simplemente se dejaban ir en medio de las canciones, perdiéndose con el ruido de "Ghost Names," "In Between Buses" y "Ojos con Dientes." Si bien los comentarios postconcierto son en su mayoría negativos (buena parte amparados bajo la belleza del anonimato y la libertad de opinión brindada por la Internet), es importante destacar que la de Las Robertas fue una presentación sobria en donde la música tuvo todo el peso, no la ropa ni la interacción exhaustiva con el público. Era, en la forma de ser de la banda, un "tómelo o déjelo." Y eso está bien. La sutileza y la actitud despreocupada es prueba fehaciente de que en los últimos dos o tres años han madurado como conjunto de gran manera. Todavía queda mucho camino por andar y es bueno verles caminar sin presumir.

Exene Cervenka le dio con todo.

Luego siguió el turno de la banda californiana X, que desde 1977 forma parte de la primera camada del punk rock que cambió el mundo (por lo menos el musical). Iniciaron con el clásico "Your Phone's Off the Hook, But You're Not." A pesar de ser bastante tallada y un muy buen espectáculo (con condiciones de sonido mejores que las de Pearl Jam), la presentación de X resultó poco memorable.

X sonó, siendo honestos, mejor que Pearl Jam.En una faena que probablemente fue similar en Sudamérica (donde la banda también acompañó a Pearl Jam), X se enfrentó a un público que desconocía, en su mayoría, su obra musical. Aun así los espectadores parecieron apreciar su propuesta ya que miles prestaron atención durante los poco más de 40 minutos de la puesta en escena. Algunas de las canciones que tocaron fueron "Soul Kitchen" (cover de The Doors), "The Hungry Wolf," "Poor Girl" y "True Love." En general fue su disco bandera, Los Angeles (1980), el principal homenajeado en su setlist.

El punto más alto de la presentación de X llegó al final, cuando Eddie Vedder les acompañó en "Devil Doll." Cabe destacar el trabajo previo de la vocalista Exene Cervenka (sí, la exesposa de Viggo Mortensen), quien se ganó público con su carisma. Por su lado la guitarra de Billy Zoom sonaba delicioso, mientras que el baterista D. J. Bonebrake y el bajista John Doe aportaron tremenda cantidad de peso a la música. X sonó, siendo honestos, mejor que Pearl Jam.

Una brutalidad el sonido de la guitarra de este carajo.

Entonces, una serie de cambios técnicos en tarima sucedieron. Cerca de las 9:30 p.m., cuando el estadio se veía "como de verdad" (en palabras de un amigo de la casa que nos acompañó en el concierto), un cambio de luces y unas fulminantes notas de piano daban a entender que el protagonista de la velada ya pisaba escenario.

De su segundo elepé (Vs. de 1993), los temas "Go" y "Animal" marcaron el arranque del concierto más esperado del mes. La energía de ambas canciones le fue transmitida al público de gramilla y las distintas graderías (aunque en una frecuencia menor), pero aquel arranque adrenalínico bajaría conforme avanzaba la primera parte del espectáculo, en la que Pearl Jam interpretó, de forma relajada y distendida, una seguidilla de canciones poco conocidas por la masa pero de buena cepa. Los fanáticos se rasgaban las vestiduras con incredulidad cuando, por ejemplo, la banda le daba rienda suelta a temas como "Corduroy," "Unthought Known" y "Comatose."

Un tanto místico el Eddie.

En medio de todo esto, Vedder lanzó un discurso introductorio. Leyendo de un pedazo de papel, tuvo el detalle de dirigirse al público en español (sonando, como mencionábamos, un tanto gracioso):

Fue, básicamente, un regalo para los fanáticos a muerte."Nuestra banda tiene veinte años pero aún somos jóvenes. No sé por qué no habíamos venido a Costa Rica, pero estamos muy felices de estar aquí. Dejamos lo mejor para lo último. ¿Se sienten todos seguros? Por favor cuídense en la multitud, esto es lo más importante".

Y así, mientras la gente sentía ese inmenso amor y cariño por el vocalista y la música que su banda interpretaba, himnos como "Jeremy," "Even Flow" y "Daughter" se entremezclaban con otros menos conocidos como "Deep," "You Are," "Rearviewmirror" y "Supersonic." Antes de eso, "Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town" y "Given to Fly" fueron las primeras coreadas masivamente de la noche, y "The Fixer" (el primero de dos temas de recién elaboración) también servía para aumentar el éxtasis de los presentes.

Poca mueca, mucha música.

Esta primera parte del concierto, que en la práctica se sintió bastante corta pero que en realidad incluyó 16 canciones, fue la forma en que la banda daba a entender que ellos también tienen derecho a hacer lo que les da la gana y que su cancionero puede ser de lujo, más allá de los clásicos. Fue, básicamente, un regalo para los fanáticos a muerte.

Para el resto de mortales, lo que vino después. Cinco minutos de descanso y Pearl Jam estaba listo para tocar de nuevo. Pero primero salió Vedder, tomando el micrófono y una guitarra acústica. Debimos preveer que ese sería tan solo el primer disparo al corazón.

Humildemente, el cantante pide permiso para dirigirse al público en inglés y habla de la falta que le hace su querida esposa a tres semanas de haber salido de casa. Comenta que luego de ver a una apuesta pareja afuera del estadio tomada de la mano, recordó con nostalgia cuánta falta le hace tomarse de la mano con ella. "Quiero dedicarle esta canción a todas las parejas que se están tomando de la mano esta noche," dijo, y tocó los primeros acordes de la balada "Just Breathe," parte de su más reciente material.

El poco peso de la batería dificultó escuchar bien los finos golpetazos de Cameron.

Lo que le siguió fue el momento más histórico del concierto, porque se vio como si la banda decidiera, tras bastidores, recetar éxito tras éxito tras éxito para calentar a la masa un poco más. "Oceans," "Do the Evolution," "State of Love and Trust," "Black" y "Better Man," con muy cortas pausas entre sí, fueron la receta que pondría a todos con el corazón en la mano.

La cantidad de personas que tapaban con su mano las lágrimas que bajaban de su mejilla cuando se percataban que estaban cantando la parte final de "Black" porque la estaban escuchando en directo era innumerable. "I know someday you'll have a beautiful life, I know you'll be a star In somebody else's sky, but why, why, why can't it be, can't it be mine," coreaba al unísono por treinta mil personas no tiene precio. Entre ese solo de guitarra, el coro y la noche nos perdimos y nos volvimos a encontrar.

Echate uno que otro solo.

Seguidamente, Mike McCready y Stone Gossard (guitarras), Jeff Ament (bajo), Matt Cameron (batería) y Vedder salieron por segunda vez del escenario. Minutos después volverían para interpretar la tercera y última parte del concierto, que comenzó con dos covers bastante bien recibidos por el público. "Last Kiss," original de Wayne Cochran y una de las versiones más famosas de la banda, y "Mother," de Pink Floyd, con la cual el vocalista aprovechó para agradecerle profundamente a Roger Waters por su música.

Entre ese solo de guitarra, el coro y la noche nos perdimos y nos volvimos a encontrar.Luego vinieron otro par de temas del Ten (1991), "Once" y "Alive" (por supuesto que casi se cae el lugar en este momento, cuando se dio el nacimiento de las guitarras de aire) y era el momento de otro cover, esta vez tomando prestada una canción que ya casi que es de ellos: "Rockin in the Free World" de Neil Young, que se extendió por varios minutos en un jam marca rocanrol que terminaría poniendo todas las piezas en su lugar para terminar con la mejor tonada que tiene la banda para cerrar conciertos, "Yellow Ledbetter."

No era necesario pedir otra a gritos; se sabía que ahí terminaba la fiesta. Las luces del estadio se habían encendido desde hace varios minutos y todos pudimos vernos a las caras en un momento de satisfacción total. ¿Podíamos pedir algo más? En cuanto a repertorio, sería ser malagradecidos. En cuanto a logística y sonido, como ya mencionamos, todavía se pueden mejorar varios aspectos.

La segunda cara más conocida de Pearl Jam.

El de Pearl Jam, X y Las Robertas fue un concierto agridulce, pues si bien las bandas cumplieron a cabalidad su labor, las condiciones y el ambiente no resultaron óptimas para el público. Es sano hacernos altas expectativas de eventos de este tipo, es natural. Conciertos como este no suceden todas las semanas en nuestro país. Pero tenemos que aprender a que también es sano señalar cuando un concierto simplemente no es perfecto, cuando tiene sus defectos, y el del domingo fue uno de esos. solo89-16.png

Fotos por Adrián Pauly

Alessandro Solís Lerici — Es periodista. En 104.7 Hit fue locutor y co-productor de los finados programas Colapso. y El Chivo. Colaboró en labores de redacción y edición en 89decibeles. Le gusta organizar conciertos y podría decirse que su actividad física es jugar a tocar batería. Escribe de entretenimiento para el periódico La Nación.

14 comentarios

completamente de acuerdo , tuve la oportunidad de estar en la segunda gramilla(no me pude pasar a VIP como muchos) y en gradería oeste y ciertamente hubieron cosas buenas por parte del grupo (la mayoría) y cosas malas por la producción (no todo). El sonido es algo que se tiene que trabajar para cualquier concierto en el nacional algo así como que un ingeniero de sonido haga de asesor para revisar acústica y demás para mejorar en eventos próximos.

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Empezó: 18 Feb 2011
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YO la pase increible y lo disfrute en puta!

Imagen de bocas
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Empezó: 20 Mar 2009
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Pearl Jam, increible. Organizacion no tanto, en toda la noche solo vi dos basureros, uno afuera del estadio y otro adentro, asi no se puede pedir que no se tire basura, esto por mencionar algo por que como ya lo dice el articulo, hubieron mas cosas. Ojala se aprenda de esto para futuros chivos, digamos PJ nuevamente en 2012? por que no! headbang

Imagen de Newborn
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Empezó: 26 Mayo 2010
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Concuerdo con usted en algunos puntos, en otros en realidad no, pero si le digo una cosa:

Yo los esperé 18 años, no pensando en que vendrían aquí, pensando en que momento podría yo tener plata para ir a perseguirlos a algún lado. De una cosa si le puedo dar fe: el 20 de Noviembre de 2011 fue el mejor fucking día de mi vida hasta el momento. happy crying

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Empezó: 20 Jun 2008
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Hermoso, Grace. No sabe cuánto me alegra que se le hiciera.

Very Happy

Imagen de Alessandro Solís
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Empezó: 20 Jun 2008
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Yo pasé la mejor fucking noche de mi vida, a ratos se perdía la guitarra de mike, pero para eso ya estaba en trace, eramos Pearl Jam y yo, y ese cambio brutal entre Daughter y Why Go, fue, simplmente eso: brutal, mi nuca aún no se recupera del todo. Y como dijeron arriba, ¿Por qué no soñar con un Pearl Jam en Costa Rica, 2012?

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Empezó: 27 Oct 2010
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---borrar post---

Imagen de spiderham
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Empezó: 21 Jun 2008
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Completamente de acuerdo con lo del sonido, y pues la verdad yo he estado en varios conciertos en el Nacional, y siempre es lo mismo! El sonido rebota en la parte suroeste. Esta vez arreglaron el sonido con la primera parte del concierto ( O por lo menos así se sintió en platea este)... La verdad yo esperé mucho tiempo por este concierto, y honestamente creo que se hubiese sentido mucho más a la gente en el Saprissa... Sin embargo, lo disfruté a más no dar, y aún estoy recuperando mi voz... guitarheadbang Sólo espero que más bandas de este tipo vengan a Costa Rica, y cumplan el sueño de muchos.

Imagen de ileana776
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Empezó: 11 Abr 2010
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La version de Daughter en el concierto fue increible con los coros del publico!!! Sencillamente genial y es cierto es cambio a Why Go para inyectarle mas energia a la gente rajado!

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Empezó: 26 Mayo 2010
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Buen concierto, disfrute de los 3 grupos.

Increíble que las botellas de agua costaran 2 rojos, en un concierto debería al menos el agua estar a un precio un tanto razonable para que la gente no se deshidrate.

DG
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Empezó: 20 Jun 2008
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Pues espere un monton, un monton, un monton este concierto. Y el pasado domingo reia por no llorar, como dicen. Fue increible. En mi muy opinion personal siento que si alguien hubiese tenido el coraje, Pearl Jam habria tocado en Costa Rica, digamos en el 95, tomando en cuenta que un año antes, me parece, estuvo Aerosmith en el antiguo Nacional. Y tenian mucho mas presencia y vigencia que el Aerosmtih que vino hace poquito. No estoy de acuerdo con aquellos que dicen, que alegan y etiquetan a PJ como una banda de dinosaurios a la cual nadie le tira el ojo. Fieles a su estilo en la ultima decada han tenido montones de presentaciones en vivo,(que disfrutan mas que la elaboracion de un video como lo conocemos en la actualidad) en montones de programas de television en los estados unidos, tipo: david letterman, jimmy fallon, snl, etc, etc, etc. Y pues conociendo la historia de PJ, un poquito de cada uno de sus integrantes, las cosas por las que paso EV y siendo yo mismo papa. Es facil de entender porque depronto no deciden irse de gira alrededor del mundo por varios años, durmiendo en hoteles, manteniendo relaciones a larga distancia con sus seres mas queridos y especiales: esposa e hijos. Sin embargo aun asi siguienron produciendo discos, haciendo conciertos, fieles a su estilo. Otras bandas lo haran, pero ya eso es otro asunto. Me gustaria que este concierto estuviera en la lista de bootlegs que ofrece la banda. Concuerdo con que el sonido pudo ser mucho mejor. MUCHO MEJOR! Y me parece un robo que cosas tan basicas e importanes como el AGUA en un concierto se ofrezcan a semejantes precios. Mientras que afuera una cerveza costaba lo que cuesta, lo que ha costado siempre en cualquier otra cantina de este pais, al menos para mi es algo que no entiendo. Pero bueno, con todo y que prendieran las luces antes de que finalizara YELLOW LEDBETTER, fue un concierto para el recuerdo, que aun sigo recapitulando. Y si uno lo piensa, el tipo de bandas que surgen en la actualidad difieren tremendamente de los grupos a los que muchos llaman dinosaurios. Montones que surgen con el unico objetivo de lucrar, hacer primero un reality a ponerse a trabajar en un album, en fin, estupidez, tras estupidez, con muy poquitas excepciones. Me habria fascinado escuchar a THE CLASH en costa rica, pero para mala fortuna Joe Strummer murio. Y seria como un detallaso volver a escuchar a Pearl Jam el proximo año, ¿porque no? Si es lo que todo el mundo quiere.

Imagen de Valdo
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Empezó: 24 Nov 2008
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Este ha sido el concierto de mi vida, aun el dia de hoy lo tengo en la cabeza, ya con base a los defectos de sonido por dicha en gramilla todo sono perfecto, aunque si estaria de acuerdo en cambiar solo 2 cosas de el memorable 20 de noviembre. El primero seria cambiar al grupo que abrio, Las Robertas por un grupo en el que la gente se sintiera matizada o al menos un poco movida, ya que su musica no era para este tipo de concierto y por ultimo seria el estadio por el Saprisa ya que en los ultimos 2 conciertos que asisti, los cuales fueron Judas y RHCP, el estadio no genera y unifica a la gente a como es en el Saprissa y creo que por eso, siento que va a estar bien dificil que un concierto hecho en ese lugar tan enorme y que los sectores se encuentran muy divididos se puede tener el dicho concierto perfecto que mucha gente quiere. En fin, X se hecho un concierto excelente y quisiera verlos una vez mas en sus tierras donde la gnete al menos conoce su musica, y en cuanto a Pearl Jam lo unico que tengo que decir es que tenemos a la Jaleita para buen rato, estos maes tocan con todo el espiritu y alma como en los principios de los 90's, aveces hasta costaba seguirles el ritmo, habia pocas pausas entre piezas que son 100% pesadas y los maes como si nada. El 20 de noviembre fue una noche Magica en el corazon de miles de personas. Me siento tan agradecido con la vida por haber estado ahi happy crying

Imagen de Jashin
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Empezó: 17 Oct 2009
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Pareciera que con esta crónica leyó mi mente, concuerdo con todo incluso con lo del dolor de cabeza; y agregando algo a lo de que ¿será acaso que vale la pena tanta revuelta? , pues es una cosa subjetiva y más subjetiva aún si uno basa sus expectativas en comentarios escritos en estos foros por un grupo que quizá no llega ni a 500 personas, y eso exagerando demasiado los números.

Siempre alrededor de cada concierto como este se crea una "burbuja" de fanatismo que nace, crece, se reproduce y muere en 89 db, pero es inexistente para el resto de la gente que es la gran mayoría que pueblan estos eventos, para ellos sigue siendo un concierto más.

Todo esa atmósfera que aquí parece ser contagiosa, de expectativas altísimas, de que hay demostrarle a la banda que somos el mejor público y demás cosas que he leído con los años; eso no existe fuera de aquí, y claro que impacta ver ya a la hora del tan "esperado" concierto que todo se queda corto; con la respuesta del público, con la organización, y aunque este no sea el caso a veces incluso con los mismos artistas.

En el tema del sonido, dándome a la tarea de leer todos o casi todos los comentarios la conclusión es que los que han mencionado de que fué bueno resultaban que estaban en gramilla, y como a 8 o 10 metros de la tarima, supongo que lo que escuchaban a esa distancia era el sonido de los monitores y no la amplificación de las columnas que en todo momento fué atroz.

Imagen de JohnnyG
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Empezó: 9 Oct 2009
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el 20 de Noviembre vivmos a Pearl Jam... era un encuentro entre ellos y yo, el resto nose hasta q me contaron xq estuve en gramilla (defectuosos sonido & los kamikazes de graderia)

yo fui a klo q iba... vivir la noche con Vedder, Mccready, Gossard, Ament & Cameron... y Gasper...

de Go hasta Yellow Ledbetter... tuve 23 orgasmos multiples en poco menos de 3 hrs.. definitivamente, algo q NUNCA olvidare...

Imagen de lacuna_soul
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Empezó: 24 Abr 2009
Karma: 879