El pasado viernes 6 de mayo, 424 se lució llenando el Auditorio Nacional de sorpresas, buena música e invitados especiales.
La razón para presentarse en tal escenario fue la grabación del video de su tercer sencillo “Tijeras” por parte de la productora Sürrealista, el cual dará el banderazo de salida para la Gira Mapas y Caminos, cuyos detalles se revelaron esa misma noche en un cómico video.
Adicionalmente, el concierto contaría con los grupos invitados Florian Droids y Zòpilot y las tres presentaciones de la noche serían grabadas para On the Floor Sessions de Red Bull Music Academy, lo que significa que el audio cruzará fronteras y podrá ser escuchado en otros países de Latinoamérica.
Sin más preámbulo, vamos a los detalles.

A las 8:17 de la noche, Pablo Rojas, vocalista y guitarrista de la banda se acercó al micrófono para saludar al público. "Bienvenidos, esto es Red Bull On the Floor Sessions" palabras que llevarían a Francisco Araya a hacer el fill de batería que abre el tema "Larvas Salvajes".
El escenario se encontraba oscuro, con tan sólo unas proyecciones psicodélicas encima de los músicos y el telón del auditorio. Sin embargo, en algunos momentos las luces aumentaban su intensidad, lo que dejaba ver el look setentero que llevaba el cuarteto.
Posteriormente, la banda interpretó "Monos Tuertos", pieza coreada por varios de los presentes entre el público. El sonido durante este tema y el resto de la noche fue excelente, ya que permitía escuchar todo tipo de detalles provenientes de los instrumentos. "Las luces del norte, las más bellas que hay...". El bajo de Álvaro Díaz dejaba sonar su peso habitual, fusionándose con los teclados de Jorge Guri. Por su parte, los asistentes no hacían otra cosa que observar, sentir y escuchar el segmento instrumental que lleva al final de esa pieza.
Continuaron con temas como "La Fábula de los Dos Androides" y "Lonely Days", hasta llegar a la suite de cuatro partes "Nada es Real", donde se permitieron experimentar un poco en escena. En la última parte, "La calma", Autómata, productor del disco, fue invitado a participar con su guitarra eléctrica. Éste, antes de ingresar a escena, se encontraba vigilante en la cabina de los sonidistas. Durante la interpretación de esta última pieza uno de los teclados de Guri se cayó (del verbo "despichar") lo que llevó a Jorge a improvisar utilizando otros de sus recursos.
A su salida, los muchachos fueron muy aplaudidos en un recinto que se encontraba lleno, aunque no a reventar. De inmediato, los encargados del montaje se apresuraron a recoger los instrumentos y las luces se encendieron dando paso a unos cuantos minutos de receso.

La oscuridad reinó nuevamente en el recinto a las 9:07 p.m., momento en que solamente las luces de navidad del bombo de Franco Valenciano y un par de reflectores iluminaban desde el escenario. Un par de minutos después los músicos entraron y con un corto "Hola, buenas noches" arrancaron con "A Flock of Spearrows".
Minutos después de empezar con este tema, de abajo del escenario se soltaron una docena de coloridos globos gigantes, elemento que la banda a utilizado en otras presentaciones. Los dispositivos generaron un efecto inmediato en el público, el cual golpeaba y hasta pateaba los globos desde sus butacas.
Como cuarto tema, la banda soltó “Chicken Dust”, y con solo la introducción de guitarra de David Bolaños se escucharon algunos gritos de emoción de los asistentes. Al finalizar este tema, la banda anunció su partida e interpretó "The Eye". Al final de ésta, Franco dio un platillazo tal que hizo caer al suelo el pedestal que lo sostenía. La despedida del grupo les deparó un cálido aplauso por parte del público.
El set de Zòpilot se extendió por unos 20 minutos. Tiempo corto pero suficiente para exponer el sonido sólido de la joven banda y dejar un buen sabor de boca a los asistentes, quienes apreciaron la sesión de rock instrumental, machacando la concepción de que éste puede ser aburrido o cansón.
Durante el segundo intermedio, las luces se mantuvieron apagadas mientras que los instrumentos frente al telón eran removidos completamente. Tras bambalinas, el plato fuerte de la noche estaba se estaba terminando de cocinar.

Un ansioso público soltó algunos chiflidos y aplausos anticipando la salida de 424. El telón se abrió a las 9:51 y en una pantalla que descendió del techo se proyectó un video donde los miembros de la banda agradecían la presencia de todos en el recinto y contaban los detalles de la "Gira Mapas y Caminos".
Pasado el audiovisual, el grupo entró a escena en medio de aplausos y vítores a interpretar un tema inédito con el que dieron un enérgico descorche a la velada. El escenario mostraba una escenografía que simulaba un bosque y de fondo el logo de la banda grande en relieve, además de intensas luces de diversos colores. La segunda pieza de su presentación fue "Espuma", otra de varias canciones interpretadas que podrían ser grabadas pronto y lanzadas en el primer larga duración del grupo.
Con relación a la gira, trascendió que tendrían cuatro rutas y varios camiones con los que llegarían a diversos lugares del país. Todos los conciertos serían gratuitos y al aire libre. Además, el cuarteto instó a sus fanáticos a recomendarles, por medio de las redes sociales, lugares para presentarse.
Después de estos temas se pasó inmediatamente a la grabación de la primera toma de "Tijeras", que desde su inicio desató la ovación del público con el bajo de Felipe Oller y la batería de Juan Carlos Pardo. Al tema se le extendió un coro en la mitad para que los asistentes participaran, aunque la respuesta a esta iniciativa no fue del todo buena.
Al terminar la toma, la banda interpretó otras tres canciones nuevas, incluso una compuesta tan sólo unas semanas atrás, según contó al público Felipe Pérez, cantante y guitarrista del grupo.
El contar con sólo cuatro canciones grabadas pone en cierta desventaja a la banda, pues el público no puede corear todo su repertorio en vivo. Sin embargo, los asistentes se mantuvieron atentos durante la presentación e incluso se movían al ritmo de la música desde sus asientos.
Felipe se acercó al micrófono una vez más para dirigirse a los asistentes: "esta canción tiene casi un año con nosotros" dijo para dar inicio a "No Quiero Hablar", single que les diera a conocer y uno de los temas más disfrutados de la noche.
La banda anunció que debían finalizar temprano su presentación alegando que a las 11 p.m. debían entregar el recinto limpio, Se despidieron con el tema "Mapas y Caminos" y justo al final de este el público pidió "Juego con Fuego", la que faltaba del EP, pero la banda optó por interpretar nuevamente "Tijeras" para realizar una toma adicional para el video.
"Yo sé que repetir piezas mata la magia del chivo pero ya vendrán muchos otros más, gracias por venir" dijo Pérez al finalizar la canción y con esta despedida el público vació rápidamente el local.

Dicen que todo entra por la vista y la organización de este concierto no pudo tomarse ese enunciado más a pecho. Las tres bandas se presentaron bajo un código de vestimenta: Florian Droids, muy setenteros; Zòpilot, todos de camisa negra; 424 –como es costumbre– con sus atuendos a la moda . Las proyecciones, el escenario las luces y el buen sonido fueron los grandes acompañantes de las bandas durante sus respectivas presentaciones.
Precisamente con esos detalles fue que las bandas retribuyeron a sus fanáticos el valor de la entrada, que si bien no fue excesivo (₡4000) es un poco más de lo que la fanaticada está acostumbrada a pagar por un chivo nacional, tomando en consideración que no fue realizado en un bar. Posiblemente estos factores evitaron que el lugar se llenara. No obstante, los presentes obtuvieron un show de gran categoría y se mostraron satisfechos.
424, copa en alto, brindó por un año productivo y exitoso, otorgando un espectáculo sólido y completo a seguidores, amigos y músicos por igual. Podemos augurar que la banda seguirá dando de qué hablar durante este 2011. Quedamos, como siempre, a la expectativa.
Fotos cortesía de Sürrealista. Debido a fallos técnicos inesperados del Registro Civil se consignó que el nombre del guitarrista de Florian Droids era "Pablo Castillo", cuando en realidad es "Pablo Rojas". Brindamos las disculpas del caso.



















