Un ejemplo de superación digno de algún reportaje cursi de Telenoticias.
La historia de Gandhi se remonta a 17 años atrás, cuando dos colegiales amantes de la música se conocieran y empezaran a experimentar juntos en el mundo de la creación artística. En su juventud, Luis Montalbert-Smith (voz, piano) y Federico Miranda (guitarra) encontraron la dosis perfecta de energía y golpe en las manos y batería de Mássimo Hernández; y, entre los bajistas con los que se juntaron, Mauricio Pauly (Bruno Porter, Café con Leche) destacó como un importante miembro de la banda en sus inicios, hasta que su partida marcara la llegada de Abel Guier (Viuda Negra) a llenar el vacío y grabar el primer disco de la banda.
Su contexto —una escena musical costarricense en la que predominaban los conciertos de obras compuestas en otras latitudes por otros seres humanos— les ayudó para darse a conocer como una de las pocas agrupaciones del país con las agallas suficientes para hacer conciertos de música original y darle especial importancia al factor espectáculo en sus directos, brindándole al público la oportunidad no solo de disfrutar de la música, sino también de la iluminación, escenografía e incluso arte corporal.
Vistos hoy día como una especie de padres del rock nacional, mucho de lo que han logrado se debe a la forma en que han encarado cada gran momento de su historia, fijándose metas nada fáciles de alcanzar o simplemente subiendo la barra de calidad con muchos de sus movimientos. Si se hiciera una línea del tiempo en la historia de Gandhi, tendría que ser una línea ascendiente, en la que se muestre que la banda ha escalonado y tenido nuevos e importantes logros con cada álbum que han sacado al mercado.
Para probar el punto, me permito presentarles un resumen de algunos de esos momentos:
+ En el Jardín del Corazón (1997): El concierto de presentación del álbum debut de la banda fue un llenazo total en el teatro Melico Salazar, algo tan difícil de lograr tanto entonces como ahora. Además, su tema "Quisieras" se convirtió en uno de los sencillos más importantes del momento, lo que también ayudó a disparar las ventas del disco, considerado el veinteavo mejor disco del rock costarricense por la publicación Vuelta en U.
+ Páginas Perdidas (1999): Considerado el mayor detonante de la carrera de la banda en sus inicios, este disco fue el primero del género rock en haber sido premiado por la Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM), recibiendo no uno ni dos, sino tres galardones. En aquellos tiempos, Gandhi colocó gran cantidad de sencillos en la radio, y su reversión para el tema "El Invisible" pasó a ser una de las canciones nacionales más famosas y reconocidas dentro del país. Asimismo, fue después de este disco que Gandhi empezó a verse como un motor de gran fuerza dentro de la escena, cerrando los Rock Fest y participando en un disco tributo a Soda Stereo junto a artistas como Jumbo, Aterciopelados y Control Machete.
+ BIOS (2002): Cerca de una década después de su formación original, el cuarteto se dio el lujo de presentar un disco especial doble que contenía mucho de lo que todo seguidor de la banda podría querer: cinco canciones de estudio, un remix, dos covers, una canción para la selección de fútbol de Costa Rica, y un disco con canciones viejas grabadas en vivo en el finado Planet Mall y en el Auditorio Nacional.
+ Ciclos (2004): Después de haber experimentado con gran variedad de géneros musicales, Gandhi empieza un viaje mucho más uniforme, conceptual y maduro, si se quiere. De la mano de Sabo Romo (Caifanes, productor), la banda hizo un disco que llenó el Planet Mall (documentado en el primer DVD de la banda, Un Ciclo Más) y que los llevó a tocar en Estados Unidos, Inglaterra y México. Además, se aliaron a la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, junto a la cual el tema "Sr. Caballero" se volvió un grito en contra de la agresión intrafamiliar.
Y así, llegamos al presente y pasado cercano, a lo que ha sido de Gandhi desde que su quinto álbum en estudio, Arigato No! (2009), saliera al mercado y la banda hiciera lo que más que una rutina es su exitoso modelo de trabajo: publicar, llevar e interpretar su música en donde sea posible, bajo las mejores condiciones que puedan propiciar, sabiéndose capaces de realizar conciertos de mucha calidad que respalden el trabajo impregnado en sus discos.
Luis Montalbert-Smith en el concierto de la Antigua AduanaEl 22 de mayo de 2009, tres semanas después de que Arigato No! saliera a la venta, cientos de seguidores de la banda pusieron pies en la Antigua Aduana para presenciar uno de los mejores y más grandes conciertos que un grupo costarricense haya dado en solitario. Cabe mencionar que el evento se dio en el marco del inicio de una suerte de auge de la música costarricense, en que más y más producciones de calidad vieron su llegada en un ambiente positivo y con mayor exposición mediática y aceptación del público de la que se tenía unos cuantos años antes.
En una entrevista a 89dB publicada a mediados de mayo de 2009, previo al concierto de presentación del elepé en la Antigua Aduana, Montalbert-Smith se refirió al despliegue del evento como algo que no se debería dejar de comparar con cualquier concierto internacional que hubiera pasado por el país hasta ese momento. "Queremos darles el concierto que deberían recibir siempre", comentó, "no se trata de que si está caro o si está barato. Va mucho más allá del tema del precio. Ojalá pudiéramos hacer una gira por Costa Rica y tocar siempre así, con el despliegue que vamos a tener en este concierto. El espacio, la tarima, la iluminación, el sonido, detalles en los cuales estamos apostando al todo."
Ese profesionalismo al hacer las cosas fue evidente para todo aquel que presenció el concierto, cargado de momentos especiales. Una noche en que ni el redoblante reventado por la fuerza y pasión de Hernández pudo traerse abajo la calidez de la ocasión. Por todo ello y más: un concierto que agradecemos se haya documentado en DVD de tan competente y oportuna forma.
Recién en las calles, Gandhi en la Antigua Aduana: Arigato Live es más que la filmación a ocho cámaras del concierto, es además documental del mismo y de la banda, y es también registro importante del momento que vivía la escena musical costarricense cuando este cuarteto decidió dar el concierto más ambicioso de su historia. Es una obra que retrata la mayoría de la presentación (dándole especial protagonismo a las canciones que comprenden Arigato No!) y que explica al Gandhi no solo de ese día, sino al Gandhi en que se convirtieron desde que los primeros segundos de "Arigato" desplomaran el telón aquella noche.
Con una filmación espectacular (buen conjunto de imágenes épicas, se los juro) y un audio estéreo de rechupete, Arigato Live se perfila como el audiovisual de música costarricense más entretenido y escalofriante que se haya editado hasta el momento. Su magia radica en la concordante mezcla de imágenes entre el estruendoso chivo presentado esa noche y las tomas documentales que le brindan mucha perspectiva, pero sobretodo un aire necesario al producto final.
Para hacerla completa, les cuento que, después del concierto de presentación de Arigato No! en la Antigua Aduana, la banda empezó una gira en el Área Metropolitana, llevando un espectáculo mediano (un poco basado en ese concierto) a varios bares y locales. Además, su sencillo "Arigato" forma parte de la lista de canciones descargables para el videojuego musical Rock Band. Han sido teloneros de los conciertos de Aerosmith en el autódromo La Guácima y Fito Paéz en el FIA 2010, y fueron parte del cartel del Concierto por la Democracia, realizado después del traspaso de poderes de 2010 en Costa Rica.
También gracias a su última producción en estudio, se adjudicaron el premio a mejor álbum de rock en la premiación de ACAM en 2010. En total, de Arigato No! se han desprendido cuatro sencillos oficiales, los cuales también cuentan con sus respectivos videoclips: "Arigato", "Ondularte", "Ríe (La Culpa y el Perdón)" y "Estréllame", recientemente premiado en la edición número 18 de la Muestra de Cine y Video Costarricense.
Si tuviera algo negativo que señalar de Gandhi ni siquiera sería sobre la banda ni sus integrantes, sino sobre su actual management, incapaz de brindar un trato justo y equitativo a todo aquel interesado en darle seguimiento y cobertura a la carrera de la banda. Dejando eso de lado, si me preguntan a mí, y guste a quien le guste, Gandhi es la banda de rock popular más grande de este país, y una a la que gran parte de los costarricenses pone atención. Esa, sin duda, es la labor más intrincada que Luis, Mássimo, Abel, Federico —y nadie más— han logrado llevar a cabo. Ese es el galardón más preciado de su historia.
Gandhi en la Antigua Aduana: Arigato Live está disponible en una edición limitada a 500 copias numeradas. Incluye: caja conmemorativa, digipack del DVD, folleto de 16 páginas, broche conmemorativo y 10 tarjetas postales. Se puede adquirir en conciertos de la banda y en tiendas Vértigo.
Mássimo Hernández confirmó en la proyección del DVD en el Cine Magaly que hay planes para lanzar una edición no tan especial en el futuro, probablemente cuando la actual se agote.
(Si hasta a mi madre le gustó!!!)















