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The Hives en Buenos Aires: La Crónica

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"Buenos Aires!, this is our primer vez here but no the último, we really love you, and remember, we are 5 maradonas del rock-n-roll band ever, ti amo muah muah" vociferaba Howlin' Pelle Almqvist al final del concierto de The Hives en Buenos Aires la noche del sábado 13 de Septiembre.

Daban paso las 4:00 pm cuando las ultimas notas de Tick Tick Boom sonaban en mi reproductor, me terminaba de alistar para una velada en la 'ciudad de la furia'. Saliendo de un '15c' bajé por el ascensor y tomé rumbo por la linea D al 875 de mayo para asistir a la fiesta de independencia realizada por la embajada de Costa Rica.

Al llegar todo transcurrió sin pena ni gloria y bueno, nada pude pedir fuera de un pinto con huevo y una cerveza nacional que tanto se extraña en esta ciudad porteña. Manteniendo mi mirada siempre atenta al reloj miré la hora cero, daban las 6:30pm, tocaba marchar y emprender mi rumbo al Estadio de Obras, donde seria la noche de apertura del Pepsi Music 08'.

Salí de la pequeña Costa Rica a tomar el primer taxi que pasara. Al montarme el conductor sin dejarme decir nada me pregunto de inmediato -para donde vas capo?-, -al Estadio de Obras por favor-, a lo que mirándome de reojo por el retrovisor me respondió -listo maestro-. Le pregunté si se podía fumar y aceleré el paso al humo del cigarrillo para apagar un poco las ansias de saber lo que iba a presenciar, eso sí, sin dejar de lado la interesante plática sobre la "belleza" del punto argentino, sus defectos, y, porque no, también recordar un poco a la madre de Kirschner (ex-presidente de Argentina).

De pronto todo se apagó y se escuchó un grito como ensayado que decía en completa armonía 'VAMOO THE HIVES!!'

Al llegar su "maria" marcaba 8.74 pesos. Le pagué diciéndole que se quedara con el cambio, y al fin puse un pie en la extensa fila para entrar al primer concierto de The Hives en Argentina. Una vez en puesto me entretuve escuchando a los vendedores ofreciendo hasta lapiceros de The Hives, sin olvidar la promo de milanesa y cerveza en lata a 5 pesos.

Miré hacia adelante y hacia atrás y noté impresionantes seis cuadras de una cola que en cuestión de 5 minutos se disolvió de una manera muy organizada. Al entrar miré con asombro como la gente corría a tomar su campo así que: "si a Roma fueres, haz lo que vieres" e hice lo mismo para asegurar mi campo. -Todo listo- pensé y tomé asiento en el suelo esperando a que diera comienzo el espectáculo.

De pronto todo se apagó y se escuchó un grito como ensayado que decía en completa armonía 'VAMOO THE HIVES!!'. El Estadio de Obras comenzó a temblar, era el momento de dar comienzo a la ceremonia de rock.

La primer banda nunca en mi vida la había escuchado, pero desde su primer beat hasta su ultimo riff quedé sorprendido y seducido por ellos. No podía creer lo impresionantes que eran, a su estilo rock-retro hicieron a todo Obras corear sus canciones y porque no, hasta yo pude improvisar uno que otro final de frase. Entre su presencia escénica, su show y su actitud se hicieron llamar Banda de Turistas, la verdad aun no puedo digerir lo bien que estuvo su espectáculo. Grupos así deberían ser reconocidas por su frescura musical. Solo duraron media hora pero me dejaron con ganas de más.

Atónito de haberles escuchado miré un vendedor de refrescos y me dirijí hacia él; 5 pesos 1 vaso de Pepsi. Caro para el producto, muy accesible para el evento. Me aparté de la multitud un momento para digerir un poco lo que pasó y alistarme para lo que venía. Prendí un cigarrillo para acompañar el refresco que sí o sí me tenia que saber bien.

Volví a la multitud tratando de buscar mi puesto, pero entre el mar de gente no pude encontrarlo. Entonces, un viejo conocido: Charli Alberti -Soda Stereo- con su banda alternativa Mole. Pese a las malas críticas que escuché de ellos no me parecieron malos. Al contrario, su propuesta muy lejana a lo que es Soda Stereo suena bien e inyecta una nueva agresividad rockera en la escena del rock argentino.

Aclamados por muchos y abucheados por otros al salir, terminaron haciendo su agosto en el escenario merced a una solidez y confianza que los acompañó hasta el final de la presentación. Cerraron con modestia, sin mucha parafernalia, y sí, gustando hasta a los que en un principio los abuchearon.

De repente una banda de ingenieros y colaboradores colmaron el escenario para quitar todo del paso y armar el stage para la banda esperada de la noche. Con el escenario totalmente despejado y Stella de Interpol sonando, bajaron las luces y en la pantalla principal se dejó ver un video de presentación del referido Pepsi Music (deberían pagarme por todas las veces que lo he mencionado).

Aquí la gente tomó su tiempo para darse paso al baño, al puesto de perros calientes y alguno que otro a compartir un buen porro con sus amigos. Yo, por el contrario, no quise salir para recuperar mi campo y no comprometer por nada del mundo la sorpresa venidera. Entre uno que otro 'con permiso' y la típica cara de que buscaba a alguien, logré encontrar un campo todavía mejor. Sí, todavía más cerca. Me senté, prendí un cigarro para calmar un poco la impaciencia, y sonreí pensando -¡Ohh bananas que exito!-.

Al terminar el video se dejaron ver las luces sobre el escenario junto con el equipo de The Hives en color blanco totalmente de gala para la ocasión y muy bien etiquetado con el nombre de sus integrantes. El público (incluyéndome) gritó de euforia y no se podía creer que ya estaban ahí, listos para en cualquier momento dar comienzo al culto del rock proveniente de Suecia.

De nuevo las luces bajaron y el recinto enmudeció al punto de que pude escuchar mi corazón queriendo salir por mi garganta. Cuando estaba conteniéndolo salió en la pantalla gigante una gran 'H' y no pude más, el propio y el de todos salieron por cada garganta de cada asistente en forma de un estruendoso grito de ovación y júbilo.

Con la luz un poco mas alta y el logo de fondo hicieron su entrada Chris Dangerous regalando golpes de bombo a ritmo de palmas y Dr Matt Destrucction al bajo haciendo temblar las piernas por su imparable punteo al bajo. Casi ni se escuchaban por el público o talvez yo no pude escuchar bien por estar aturdido con lo que estaba sucediendo.

De ahí aparecieron las filosas y penetrantes guitarras de Nicholaus Arson y Vigilante Carlstroem para hacer un muy corto intro y sin dar mucho tiempo fuera del escenario se divisó una esquelética figura corriendo hacia el micrófono y gritando frenéticamente, de inmediato inició el concierto con un 'Hey Little World' seguido por 'Main Offender' de forma inmediata. El estadio fue una conmoción total y de repente y sin previo aviso una marea de gente se hizo abalanzada hacia adelante donde estaba yo y todo había comenzado, -I'm on my way!- gritábamos todos saltando abrazados como si fuéramos amigos de toda la vida, aunque al menos yo no conocía a nadie.

El concierto se desenvolvió de una forma única que de seguro nunca olvidaré, después de estos 2 temazos siguieron grandes clásicos y temas nuevos de su Black and White Album. El público no descansó en lo absoluto coreando y tirándose unos contra otros en temas como Try It Again, A Litte More for a Little You, Walk Idiot Walk,A.K.A. I-D-I-O-T, 'A Thousand Answers, Won’t Be Long.

...saltando abrazados como si fuéramos amigos de toda la vida, aunque al menos yo no conocía a nadie.

Yo estaba impactado por la frenética pero impecable presentación. No había lugar para el descanso porque Howlin' Pelle Almqvist (quien no paró en todo el evento, inclusive hasta se subía a las tarimas de sonido) contagiaba con su energía. Cuando finalmente se detuvo fue para decir una arrogante frase en un español un poco ralo pero entendible: "somos 5 maradonas del rock-n-roll, y acá nosotros mandamos... 5 maradonas del rock-n-roll y déjame deciles que los Hives son la mejor banda de rock-n-roll del mundo".

El público explotó en aplausos al haber escuchado esto, pero de golpe, la delgada figura al micrófono mandó a callar a todo el lugar y este para mi sorpresa obedeció en el acto. No dio tiempo para otra palabra mas cuando la descarga de rock sueco regresó con canciones como Die All Right (tema en el que Nicholaus perdió el control y parecía poseído corriendo por todo el escenario, brincando, escupiendo y haciendo insinuaciones a una que otra chica entre el público), Diabolic Scheme, You Dress Up For Armageddon, You Got It All Wrong (el mejor de la noche para mi), Two Timing Touch and Broken Bones y Return the Favour con el que permanecieron estáticos por más de 1 minuto en pose de foto (algo realmente único) mientras la audiencia respondía: "ole ole ole the hives the hives" hasta que llegó la hora del hasta pronto con Bigger Hole to Fill.

La noche fue impresionante y las luces se fueron apagando poco a poco mientras cada uno hacia su salida triunfal. Pero no queríamos quedarnos con las ganas de dejar ir a The Hives con tanta facilidad. De pronto, como si todo estuviera planeado, el Estadio de Obras comenzó a aplaudir esperando una respuesta de la banda y sí, sucedió lo que tenia que suceder, apareció Chris Dangerous con su desafiante cigarrillo haciéndole un ademán al público con sus bolillos en señal que no habría más.

Así que se tomamos un segundo aire y aplaudimos más fuerte y detrás de Dangerous fueron saliendo sus compañeros uno a uno hasta tomar cada uno sus posiciones. Chris alcanzó a lanzar sus bolillos solo para ver a la manada de gente abalanzarse por las baquetas como si fuera carne para leones. Tengo que admitirlo, cayeron cerca y quise hacer el intento pero no logré acumular el valor necesario para dejarme ir con la manada de gente.

Volvieron como si nunca se hubieran ido y sin meditarlo mucho dejaron sonar Hate To Say I Told You So de una manera mas fúrica y acelerada de lo habitual y ante las 10.000 personas que seguían atentas Dr. Matt Destruction comenzó a improvisar sonidos similares a bombas golpeando su bajo y Howlin' Pelle Almqvist dijo: Tick Tick Boom.

Una vez mas temí porque el estadio se viniera abajo. El público un poco cansado de hora y cuarto de brincar y gritar recuperó fuerzas para despedir a The Hives con más algarabía que la brindada en la entrada.

Esta fue una versión extendida de la misma donde por un gran momento las luces se apagaron dejando una gran luz blanca sobre Chris Dangerous y todos los feligreses coreando a mas no poder "tick tick tick tick..." y sí, sucedido uno de los puntos altos del evento: las luces vuelven y nuestro showman y anfitrión de la gala aparece de la nada con su celebre grito "boom!" y así se acabo el espectáculo sin antes presentar a la banda y todos dejar el escenario destruyendo todo a su paso.

La espera, el hambre, el cansancio y todo lo demás se había quedado atrás para ver la actuación con mas presencia y energía que he visto en mi vida: The Hives es una banda única en su estilo, ellos se encargan de generarte un sentimiento energético, hacerte entrar en un estado máximo de adrenalina y darte un show que nunca se te va a olvidar, te sientes parte del grupo y te creas un espacio para ti mismo.

Las luces de nuevo fueron despidiendo a la gente no sin antes dejar ver a Howlin' Pelle Almqvist quitarse la camisa y dársela a una panda de chicas que la reclamaban en una batalla a muerte.

Todo listo y con la adrenalina a flor de piel, salí de uno de los espectáculos mas impresionantes de mi vida y preguntando la hora (11:25) camine las 7 cuadras hasta ese '15c' para cambiarme y ponerme de acuerdo para lo que seria una noche de boliches en la ciudad porteña, pero esa ya es otra historia...