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Cuando pasen los vientos: Costa Rica antes y despues del huracán

Blog de la comunidad

Las opiniones emitidas en este blog pertenecen a su autor y son independientes del contenido editorial de 89decibeles.

No puedo creer la montaña rusa de opiniones, emociones y sentimientos que ha sido estos días pre y post huracán. Haciendo memoria este realmente es un país bendecido... Aunque el estado de ánimo del tico en tiempos regulares, es decir buenos tiempos, es decir todo el tiempo, parece ser el de un inconformismo que nada como pez de pecera. De un lado a otro en claro disgusto de su mundo pero necesitando de las garantías que este le ofrece para mantener su estilo de vida, sabiendo o ignorando da igual; que fuera de este mundo, el océano aunque más grande es cruel y esa utopía con la que sueña tiene requerimientos que ignora o cree que se le darán por derecho divino.

Es algo que venía pensando de hace un tiempo atrás. El presidente lleva acarreando un descontento popular inmenso desde que terminaron los primeros 100 días. Qué tan justificado es ciertamente una balanza imposible de equilibrar. Es un enojo que a veces creo tiene algo de auto provocado aunque también soy capaz de ver hartas razones que justifican un descontento. De todas maneras lo que me sorprende y circunspecta es la actitud del tico promedio día a día frente a esas razones de descontento.

Como caso de sátira y comedia este país es una tragicomedia griega en épocas de bonaza. Por dicha y lo digo con lágrimas de orgullo en los ojos este país también ha demostrado ser un modelo de solidaridad, apoyo y empatía sin paragón en épocas de tragedia, pero a eso voy más tarde.

Y derepente Figueres

Figueres entrando en campaña asesorado por algún autosugestionado “profesional” en neurolinguismo de título placebo por correspondencia, con camisa blanca en fondo blanco, sin corbata y lenguaje corporal abierto, trata desesperadamente y dolorosamente de hacer una campaña para limpiar su imagen que claramente él y su asesor(es) saben sucia, con videos que abogan al puravidismo y memoria de corto plazo de un sector extremadamente condescendiente y aún verde del electorado. Casi dos años antes de que las elecciones siquiera se vean cerca. Esto me resulta sorprendente e indignate…

Y de repente la realidad nacional me golpea a mi también.

Salgo de mi casa y veo presas que van desde la Pops de Curri, hasta el café Maravilloso, en el camino transversal de la interamericana que de paso está colpasada desde las 4:30 empezando en la Rotonda de la Hispanidad y terminando en Cartago. Donde todo el carril derecho que va de Oeste a Este es prácticamente un parqueo de buses. Y lo que veo en esas decenas de kilómetros de presas es una abundancia pavorosa de carros de doble tracción de no más de 4 años de salidos de la agencia (los más viejos), limpiceitos que da gusto en un año en el que el volcán Turrialba no ha parado de escupir ceniza en un país donde si algo se defiende como verdad es que el precio de la gasolina es carísimo. Ah y cada carro con solo una persona adentro y los otros 3 asientos usados para cargar la paciencia el conductor en la presa. Esto simplemente no lo puedo procesar.

Gracias a Dios que la gasolina es cara en este país porque si no lo fuera tendriamos tres carros por persona que cambiariamos una vez al año. Cómo se soluciona una adicción del país. Este país es más adicto a andar en carro de lo que China era al opio. Somos 5 millones de habitantes para 51.100 kilometros cuadrados aquí no se necesita una súper autopista de 8 carriles el problema es que hay un carro por cada 4 adultos este país. Sin embargo las llamadas de auxilio en inconformidad piden gasolina más barata y mejores condiciones para poder seguir andando en carro. No aquí lo que hay que hacer es que andar en carro no sea una necesidad ósea invertir en transporte público.… Pero bueno más de eso otro día.

Y luego viene la siempre presente crítica de “Este país se está yendo pa la mierda.”

En serio, se está yendo pa la mierda un país que en UN mes le permite ver a Metallica a la selección de Costa Rica vs Estados Unidos y a Guns & Roses. Insisto EN EL MISMO MES, mes en el que también irá al cine, a comprar ropa y comer en un restaurante un plato que ya hoy no se acuerda cómo se llamaba y quizás tampoco cuánto valía. En un país donde ya no roban carros (claramente por las presas) donde me atrevo a decir se puede caminar tranquilo, que no tiene ejército, si se enferma lo tratan y donde sus hijos, o al menos los profesores de sus hijos fueron educados gratis por el estado.

. ¿Se está yendo pa la mierda. Mientras ud sostiene 3 entradas de 50 mil pesos, el volante de un carro de agencia, un techo sobre su cabeza, la escuela privada de la bendición anticipada a la que ya le agarró cariño, la comida que no le provoca gases al perro de raza y el teléfono tan nuevo y tan caro que compró a pagos y terminará de pagar cuando ya tenga otro que no es ese en su mano? Ah pero la noticia de una mejora del 40% en los índices de pobreza no le importa a Ud tanto porque antes de eso Ud no era pobre… Si Ud es de esos o una variación de gustos de esos, no existe suficiente agua en el universo para que ud se pueda lavar el culo. Porque de chivo en chivo y de gol en gol, de película en película, de restaurante en restaurante y de mall en mall no parece que realmente a Ud le moleste la platina.

Y después Otto

Pero el acabose, la cereza en el pastel en la vida de tragicomedia del habitante del valle central de este país lo vi y viví ayer en toda su magnificencia, durante el Huracán. Una subraza muy particular de imbécil chineado que en su mísera existencia ha sacado una papa del suelo o llenado un canasto de café y que se cree indispensable en su puesto sin trascendencia. Se dedicaba a criticar al gobierno, a los noticieros incluso a los “entucados” de los pueblitos que se tragaron el cuento del huracán. Rápidamente y con potencia de mil lavativas de fuerza se dejaron comentar que y condenar de exagerada, fachenta y espectáculo barato las alertas y los estados de emergencia del país. Por el simple hecho que una nube que giraba a más de 100kilometros por hora y era más grande que el país entero iba a dejar caer agüita.

Lo que sucedió es que esta subclase de patán de oficina, este “futuro del mundo” de los noventas, sacó la mano al cielo y vio que sobre su casita, departamento y/o carro aun financiándose no estaba cayendo agua. Por ende y en conclusión absoluta e inequívoca. Otto era una exageración casi tan grande como las aspiraciones de su tocayo a la presidencia de este país. Que clase que minúscula percepción de realidad debe y puede tener la solitaria ameba encargada de dirigir los pensamientos y acciones de estos seres arcaicos para discernir que si su casa estaba seca el país entero también lo estaba. Qué clase de imbécil palúdico se siente “ATRACADO” o excluido de un espectáculo natural que el mismo se vendió. Que tan buena tiene que haber sido la vida con estos insufribles seres para que el hecho de haberse librado de experimentar la devastadora fuerza de la naturaleza se vuelva un lloriqueo de “se me privó de una experiencia nueva, oh que injusta es la vida.”

La vida aparte de complaciente y paliativa le otorgo a esta variación infrahumana la dicha de vivir en la ciudad amurallada por cordilleras que es el valle central. Sin embargo este dato quizás no lo sepa... Qué esperaba esta atrofiada forma bípeda de locomoción ver, cuáles eran sus expectativas el jueves. Ver casas volando por los aires, desde su propia casa en una silla de piscina mientras su perro se asoleaba. Bueno eso no pasó sin embargo en la noche en el tierno y caliente abrazo de nuestras camitas del valle central el mundo se acaba una y otra vez en esa parte de Costa Rica de los libros de estudios sociales y los documentales de Natgeo.

En compensación a lo anterior.

Pasada la molestia anterior y el escatológico debate de por qué Facebook hizo chequeos de seguridad si aquí ISIS no había matado a nadie y lo que hubo era un ventolero con campaña publicitaría.

Me alegra y me quito el sombrero y mi alma y mi cuerpo aplauden de pie a los valientes y organizados cuerpos de emergencia y de respuesta de este país. A los cruzrojistas y voluntarios, a los policías que todo el resto del año son el paco cabrón aquel… Y a todos nosotros ticos de verdad, gente buena en su mayoría, incluso a la ameba encargada de la locomoción del bípedo de renglones arriba que ante la dificultad sabemos responder y no dejar a la Costa Rica de documentales sola. Maes hemos respondido bien. Y los pueblos de otros países nos ven con envidia, asombro y sorpresa. Este país me ha demostrado que el cuento de la abuelita recibiéndolo a uno con pandulce y café que según me dijeron “yo si me tragué” es cierto después de todo. Jueputa país más lindo y que grande podemos ser la gente de esta tierra. Incluso aquellos que el jueves se sintieron estafados por el ventolero hiperpublicitado hoy ayudaron, donaron o se preocuparon de una u otra manera.

Yo me estoy cayendo de ganas por ir a ayudar, porque haber ido a dejar latas, arroz y frijoles realmente no me está dando la satisfacción de tarea cumplida. Upala, Bagaces, Bijagua y los demás pueblos aún tiene que ser reconstruidos. Muchas personas, muchos agricultores perdieron la cosecha lista para sacar, perdieron el chachito que tenían para pasar un gran fin de año, las gallinas para la sopa de la chiquita de 4 años que aún no entiende porque hoy está durmiendo en un gimnasio, perdieron el tele y los sillones para ver la tele. Y no solo ocupan una cuchara con comida hoy. Ocupan tener con qué volver a empezar no se trata de mantenerlos sino al menos tener de donde volver a arrancar.

Porque si algo me queda claro es que la gente del campo, pendeja no es. La gente del campo (y no solo la tica) lo único que necesitan es tierra para sembrar y un techo donde dormir. Que Pachamama aunque violenta como ayer también es buena. Entonces acompañémoslos y démosle un buen diciembre porque si hay algo que el tico ama. Son nuestras fiesticas y ese aire de éxtasis de fin de año.

El jueves y el viernes la pregunta a mi incredibilidad con respecto a de que se trata la quejadera del tico tuvo una respuesta esperanzadora. Los afectados a los que entrevistaron se explicaban en un español inmaculado, con una elocuencia que algunos periodistas, locutores y hasta escritores se desean, vi en ellos en sus elocuentes palabras décadas de trabajo del MEP cuesta arriba, en zonas lejanas de profesores de campo abnegados y vi que la gente humilde de mi tierra es culta, es amable, es brillante y es tranquila. Vi policías y transito esos cabrones hace partes ir a sacar gente de pueblos fantasmas dónde un derrumbé, árbol falseado o cabeza de agua se los podía llevar al otro mundo.

Y ví a don Luis, creo que así se llamaba siendo entrevistado, perdió todo, la casa, la yuca, los frijoles, las semillas que iba a sembrar y ya sin casa metió su familia en el carro y ahí paso la noche y con la noche el huracán. Cuando lo entrevistan. Le preguntan.

-¿Cómo está?

La respuesta única, solo un tico la puede dar. Con lo que fue su casa ahora sin techo en segundo plano, con el suelo bajo sus pies saturado de agua, sobre el carro un una lata de zinc y un pilar de madera don Luis responde.

-Diay, muy bien por dicha. Gracias a Dios.

Y yo creo que no mentía él estaba bien, porque después de toco pasar un desaire en un país que no lo va a abandonar.

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