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Imagen de Anónimo

Patineta, música, underground: ¿Son parte uno del otro?

Observe con atención esta foto.

A la izquierda, Ulloa, guitarra de la banda El Bosque, Marco Kelso, Rocío, Esteban Quesada (30 años rodando tiquicia), Oscar Ospino, Luis Jupón. A la derecha EL VARÓN, jacket de cuero y colochudo, quien me compartiera las fotos, mil novecientos noventa y algo, pal concierto de Caifanes.

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Estoy a punto de graduarme, breteando en la tesis. A la escuela aún no le queda claro cual es el enlace entre música, arte y patineta así que le he preguntado a varia gente sobre el asunto. Yo tengo mi teoría, pero prefiero exponerla después.
 
He recibido todo tipo de respuestas, algunas muy escuetas y vacías. Sin embargo, existen compas que uno conoce tarde en la vida, tras una espera que bien valió la pena, porque son compas de corazón, para el resto de vida que pueda quedar.
 
El caso de Olman Delgado, legendario de la escena under, caballero de verdad, es uno de esos a los que refiero. Un amigo que ante mi pregunta se tomó unos días para darme la respuesta que leerán a continuación.

Las imagenes las aporta otro caballero, PIONERO de verdad de las patinetas en Costa Rica, pionero del punk rock y la escena under en nuestro pais: Álvaro Villalobos Figueroa, EL VARÓN, Alvarito, de San Sebas para el mundo. Gentilmente compartió estas imagenes que datan del 86 y mas allá, pero no tanto.

¡¡¡Construyan, disfruten y compartan!!!

La respuesta de Olman Delgado

Alvarito & Erick Rischer 1986

ARRIBA, DERECHA: Erick Rischer, estudiante de intercambio que llegó hasta San Sebastian, sur de Chepe.1986.

IZQUIERDA: Familia Villalobos Figueroa, Varo. La mama de Varo, un compita atras & Erick, estudiante de Intercambio. San Sebastian, 1986.

Buscando una respuesta para este eje multidireccional (skate-música-arte), podría ubicar los  2 elementos que  arriba mencionamos (skate-under) y su surgimiento en el país, desde donde yo los conocí: inicios de los años 90, Costa Rica.

Para aquella época no habíamos salido del asombro con los resultados mostrados por la selección de fútbol. Maravillosa participación en el mundial de Italia 90, acepto que esto fue un hito en la historia de nuestra generación y del país. Por otro lado la juventud fue participe de un fenómeno cultural importante, que marcó la vida de la sociedad costarricense.

La aparición del movimiento “underground” y del skateboarding.

Para algunos en esa generación existió la posibilidad de sostener contacto vía correo con personas, amigos, familiares que residían fuera del país. Esto facilitó información sobre cómo se desarrollaban estas movidas en otros escenarios, además de que se empezaron a distribuir algunas revistas especializadas en la práctica profesional del skatebording. Estas ediciones contenían fotos y artículos, así como algunos “reviews” o reseñas de conciertos y lanzamientos de bandas musicales “alternativas” desconocidas para muchos en Costa Rica en aquel momento.

ABAJO, DERECHA: Varo patinando una rampa escondida en las montañas de heredia, observa atento Katsu. 1987 ó 1988.

Alvaro Villalobos, 1986

Con el pasar del tiempo, en las barriadas del sur, sobre todo los sectores de Hatillo y Desamparados, empezaron a aparecer varias bandas de “garaje”, prefiero llamarlas bandas de “cuarto” (porque ensayaban en cuartos de costura, bodegas internas o salas de belleza o cualquier espacio que dispersara la crítica de los vecinos por el escándalo), bandas que reclamaban un espacio y proponían una forma diferente de protesta contra lo que la sociedad les brindaba, una acción constestataria, poco tradicional en la música costarricense.

Por tal motivo, la salida desde el sur de bandas con cortes metal, hardcore-punk y new wave fue una verdadera oleada capitalina de nuevos aires para los inicios de la década.

Otro aspecto importante fueron las migraciones iniciadas en los 80 por una parte de la población costarricense en busca de un futuro mejor o la persecución del “sueño americano”. Esto nos hizo entrar en contacto con el medio estadounidense, donde justamente se desarrollaba con gran fuerza el binomio música subterránea-skateboarding.

Estos elementos dieron al cabo con una fuerte y marcada caracterización de los jóvenes que tenían parientes allá y que iban de visita donde sus familiares o bien les enviaban de regalo las primeras patinetas que se vieron rodar por el Gran Área Metropolitana. Debo reconocer que iniciativas de diversión como construir patinetas para bajar pendientes siempre fue un juego divertido, nunca se intentó industrializar dichos artefactos hasta muy adelante.

Empezó también una marcada tendencia, de seguir este estilo agresivo y moderno (para la época) de patinador de barrio, un nómada, que paseaba hartas horas en búsqueda de los mejores “spots”(1) para efectuar descensos vertiginosos o arriesgadas maniobras sobre escaleras, pasamanos o cuanta cosa pudiera significar un reto.



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ARRIBA:Varo y el compa Erick, con quien seguiria el intercambio de musica, revistas y videos. San Sebastian, 1986. El desarrollo de esta práctica urbana (porque no llamarla marginal) se acrecentó con los sonidos traídos no solo de Norteamérica, sino además con intercambio de casetes, enviados por medio del correo postal, que contenían grupos y bandas de otras latitudes, con mensajes e ideas anti establishment, poco habituales en el cancionero costarricense. El sur de la capital fue cuna fértil de intercambios con movimientos en: España, Francia, Perú, Argentina, Chile y Colombia. Fruto de estos intercambios se estudiaban letras, estilos, formas,  para mezclarlo con lo Propio, a esto me refiero, sin paréntesis y mayúscula,  porque Costa Rica creó un estilo propio, artístico, musical y performativo, tomando influencias de muchos pero sin dejar de ser ellos dentro de su escenario. Posteriormente bandas como el Bosque, Teatromocracia,  X – Causa logran incluirse en compilaciones de casas disqueras extranjeras.



ImagenDERECHA:Varo, patinando la mítica rampa de la sabana, donde se dieron, por mala fortuna, varias muertes. Hoy la rampa está bajo tierra, literalmente. LA SABANA, 1986.

Una buena cantidad de grupos costarricenses empezaron a desarrollar una  escena marcada por el patinaje urbano y música subversiva, en espacios no aptos o más bien espacios arrebatados al área metropolitana, promoviendo un intercambio de experiencias, ideas y sentimientos en medio de una sociedad que no se despertaba del “sueño mundialista”.

Estos nuevos individuos empezaron cada vez más y más a reaccionar en su forma de pensar, hablar y actuar, en virtud de lo que ahora era casi tipificado como una forma de delincuencia.

La policía perseguía estos nuevos grupos donde se encontraran, daba igual si eran patinadores o miembros de bandas, luego vendrían las subdivisiones para cada “tribu urbana” (código que desde otras puntos del orbe les habían otorgado a jóvenes con preferencia por la música punk, metal, new wave, entre otras), una cacería de brujas por parte de las autoridades contra estos grupos.

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IZQUIERDA: Varo & compa en algun lugar de San Sebastian o Hatillo, probando la rampa. 1986.

Esto afianzó más el sentimiento de búsqueda de libertad, justicia e independencia, como también un marcado odio a las autoridades, que por supuesto repelían violentamente la práctica del skateboarding ó los conciertos clandestinos organizados por las mismas bandas.

Los mismos diputados (2)  se encargaron de perseguir estas nuevas hordas de jóvenes, además los medios de prensa escritos dedicaban espacios importantes para recalcar como estos muchachos “tomaban control” de ciertos puntos de la capital.

Es preciso entender que para la época  Costa Rica se encontraba lejos del alcance global y las montañas de información que están hoy en día a tan solo un click de distancia desde cualquier dispositivo móvil, por esto era necesario sostener con actitud y perseverancia cualquier iniciativa creyendo en lo que se tenía para aquel momento.

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Inclusive esta camada juvenil creó segmentos de mercado, instaurando pequeños locales comerciales que traían desde los Estados Unidos, música e implementos para la práctica del Skateboding.

DERECHA: VARO & OSPINO, probablemente en Hatillo, luciendo la bicha. 1987 o 1988.

La vestimenta fue un problema solucionado a partir de las llamadas tiendas  “Americanas”, mismas que empezaron a desarrollarse rápidamente en la capital ofreciendo ropa usada a muy bajos precios. La apariencia y consolidación de este deporte tenía una perspectiva clara: “romper con lo tradicional”, ese era su grito y toda la sociedad estaba dándose cuenta de eso.

ABAJO: El Wash, baterista de Evolucion, Continental, entre otras bandas, volando en el antiguo salón de patines del centro comercial El Pueblo, finales de los 80.

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La crítica costarricense y la criminalización del movimiento musical subterráneo iban de la mano con la patineta, era una dupla perfecta para desatar las más torpes críticas y menos claras ideas por parte de las instituciones nacionales.  Nada raro para este país, siendo un primitivo estado confesional, doble moralista.

La idea de ver a la juventud en las calles comunicándose y extendiendo redes, rompiendo con esquemas de clases sociales, económicas, género, religioso e intelectual, era un enorme problema para el poder institucionalizado (Hogar, Iglesia-Estado, Escuela).

Entre las familias se corrían rumores de que los jóvenes que incursionaban en dichos círculos se transformaban en personas que se entregaban a las drogas, la violencia y la delincuencia. Los ataques se volvían más fuertes cuando eran acompañados por discursos religiosos que pretendían una asociación de aspectos maligno-metafísicos (posesiones demoniacas) por motivo de la música que escuchaban y que programaban la mente de estos jinetes del asfalto.

Con el pasar del tiempo y aparición de las tecnologías,  se fueron creando espacios de información abiertos donde cayeron algunos de estos tabúes, también se asomaron nuevas tendencias dentro del skateboarding y la música subterránea, inclusive se llegó a volver tan normal la práctica del skate, que se ha invertido y creado infraestructura para la práctica con condiciones propias del deporte.

Grandes cadenas televisivas y marcas incursionaron en el país para realizar convivios y actividades, posicionando sus líneas de accesorios y obteniendo ganancias, pero dejando de lado la otra parte de nuestro núcleo inicial: LA MÚSICA.

Talvez para no comprometer la imagen comercial de sus productos o para no verse inmersos en juicios de valor sobre la libertad  y justicia que reclamaban las bandas.

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DERECHA: El terriblisimo Erick, matizando alguna banda de Punk utilizando el finado "walkman". 1986.

No puedo decir que exista un divorcio entre el movimiento subterráneo y la patineta, pero si debo aceptar que a mayor nivel de información y alcance, la gente resta ese sentimiento de sobrevivencia y libertad que poseía al inicio. 

No considero que el pasado sea mejor que nuestro presente, cada época debe vivirse con intensidad y libertad, si bien ahora la dupla SKATE-UNDER no me parece tan real, debe ser porque todo lo que antes esperabas por meses para rodar o escuchar, ahora está a la vuelta de un click o una ida al mall.

1. Para la época habían lugares populares para la práctica del patinaje, algunos recordarán las canchas del parque de la paz, la entrada del edificio de la Contraloría, el skatepark del palacio de los deportes, unos por la uruca, mega jeans, etc, parques municipales y cuanta grada estuviera mal puesta era blanco de 3 a 5 sujetos tratando de saltarlas.

2. H. Gallardo, 500 años Fenomenología del Mestizo (Violencia y Resistencia) Cortéz-Fishman-Satán P. 18, Departamento Ecuménico de Investigación, San José, 1993.

Valdo M. Heads — Vous essayez de faire les choses de la bonne façon! tout va mal! Vous essayez de prouver gens que vous êtes sincère et honnête envers eux, ils ne se soucient pas du tout. Et il semble que les filles choisissent toujours le connard n'importe quoi!
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5 comentarios

¡Que buen texto!

 
Imagen de Lois Solano
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Empezó: 28 Ene 2015
Karma: 9

De lo mejor que he leído en 12 años de 89decibeles. Un texto que uno sabe siempre va a recordar. Me quedé con las ganas de una segunda parte contando la historia de Erick. ¡Dígale a Varo que se mande!

PS: Qué gato Wash. Ese man lo hizo todo.

Imagen de Diego Delfino
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Empezó: 23 Ene 2008
Karma: 18154

Diay sí. Viendo esas fotos cómo no irse de ride. Lo más tuanis de todo, el relato. Un día de estos le comentaba a un compa, que si acá existieran más skateparks (y están surgiendo) habrían más y mejores skatos, que mejengos.

Patino desde el 2000 (sin ser nada bueno) y entiendo como importantísimo e infalible el esfuerzo que se está haciendo para explotar el skate en CR.

Imagen de Ignacio Sequeira
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Empezó: 9 Ago 2011
Karma: 94

¡Pucha artículo! Qué viaje. 

Tengo en mi estante de trofeos del alma, el día en que el Sr. Esteban Quesada me dijo un 'yeah' por un backside flip en las canchas del Parque de la Paz, por ahí del 93. Todavía lo recuerdo y me emociono.

 

Imagen de Pablo Rojas
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Empezó: 25 Sep 2014
Karma: 34

Qué recuerdos! Mae si tal vez tiene algo por ahi guardadito de toda la gallada de Montelimar y Guadalupe sobre todo para recordar los tiempos del team Solo Locales, ahi estaba Wash, Iran de 506 tattoo hoy en día, tantos compitas que fueron una gran inspiración en el patín y la fiesta, buena nota recordar esos tiempos en el chino de montelimar, las patinadas a heredia, sabanilla, hatillo, que momentos!

 

Imagen de Marriossey
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Empezó: 6 Nov 2012
Karma: 9