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El día internacional del día

Vivimos en tiempos de fechas especiales. Hay para todos los gustos. Algunas se usan como medio para conmemorar temas que se ignoran convenientemente durante el resto del año. Contaminación, fumado, discriminación, violencia, enfermedad o tráfico de drogas. Aunque son muchas, las celebraciones de problemas resultan insuficientes para llenar los cuadritos del almanaque. Pero no importa, siempre se podrá inventar el día internacional de cualquier irrelevancia aleatoria. Y ese día, la gente felicitará a la irrelevancia aleatoria. No faltará el sapo que le dé algún regalo.

En años de colegio, me tocó realizar una investigación sobre las raíces de la cultura afrocostarricense. Éramos un grupo de tres estudiantes. Nuestra tutora era la profesora de inglés. La señora se encontraba particularmente interesada en el tema y de vez en cuando aportaba material valioso para complementar el trabajo. Su color de piel era ligeramente más oscuro que el de Reggie Miller, emblema de sus queridos Pacers. Recuerdo que en una de las tutorías escribió Hopefully! a la par de un párrafo barato y esperanzador que habían creado sus dirigidos. Y es que con eso también se ganaban puntos, aunque no fuera hecho a propósito.

El calendario marcaba treinta y uno de agosto. En las noticias de la madrugada anunciaban una actividad cultural que se celebraría durante el día. Ciertos centros educativos estaban invitados a ella, por lo que debían enviar algunos de sus alumnos como representación. El nuestro era uno de los colegios seleccionados. Ya una semana atrás, la profe había hecho lo necesario para que le permitieran asistir a la actividad junto con los tres de la investigación. Y le habían hecho caso. Fue así como terminé tomando agua’e sapo sentado en la banca antigua del Museo Nacional. Era el Día del Negro Cultura Afrocostarricense.

Ya no dejan sentarse en la banca.
 

En aquel entonces no le daba mucha importancia a las efemérides. Hoy tampoco. La investigación me hizo conocer las duras luchas que protagonizaron generaciones de afroamericanos en el pasado. Sus líderes eran seres humanos valientes, que desafiaron a su época y se atrevieron a soñar. Nunca buscaron beneficios, sólo querían igualdad. Pretendían que sus derechos les fueran reconocidos. No más.

Por eso tengo razones para creer que Marcus Garvey odiaría el último día del octavo mes.

El hecho de dedicarle un día al afrocostarricense evidencia que existe racismo en el país. La celebración los une con el resto de la población por veinticuatro horas, pero los separa por lo que queda del año. Es vendida como la festividad de los otros. Los que tienen sus propias comidas y tradiciones. Los que tienen un color de piel diferente. Y por sobre todo, los que tienen su día especial. Es un concepto que por sí solo se aleja de la igualdad que tanto se busca. Lo curioso es que la creación de esta efeméride fue ideada en 1980 por unos profesores de piel oscura. Ellos también se sintieron distintos.

Feliz día del blanco, hijo de puta.
 

El tiempo ha pasado y con él han evolucionado algunas cosas. Pero hay otras que en el fondo nunca cambian, sólo adquieren nuevas formas. Hace poco se celebró el Día Internacional de la Mujer. Las felicitaciones abundaron. Incluso mi mamá me reclamó por ser el único que no la felicitó en su día. Todo eso me hizo recordar los pensamientos que habían recorrido mi mente en aquel agosto, mientras veía una danza en el museo. Es que es lo mismo.

No me confundan. Creo que estas celebraciones se hacen con una buena intención. Son días alegres, en donde se difunde más amor que odio. Y eso es positivo. Pero también establecen un límite claro para los grupos festejados. Les muestra que todavía son considerados diferentes, lo suficiente como para que los demás tengan la amabilidad de dedicarles el día.

La verdadera importancia de jornadas festivas (como las mencionadas) reside en lo que no se aprecia a simple vista. Está en el recordatorio de que los celebrados no han conseguido todas sus metas. De que su lucha debe seguir.

Feliz día. De lo que sea.

Leonardo Pandolfi — Fue investigador de insectos en el kínder, artista en la escuela y periodista deportivo en el colegio. Le quedó un poco de todo. Se graduó como informático en su querida UCR. Vive entre artículos de opinión, partidos de fútbol y sesiones de rock clásico. Es socio de LDA desde el 2003, lo pueden encontrar sufriendo en Platea Este cada vez que juega su equipo.
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4 comentarios

Una posición incómoda que a pocos les gusta abordar. Diay, qué puedo decir, a riesgo de caer muy muy mal: la comparto, sobre todo porque su explicación es ecuánime y está matizada con la capacidad que muestra para dejar claro que entiende que hay "un más allá" de la etiqueta. Sí, lo hay, uno se alegra de que vengan cosas buenas también en el fondo, pero vamos, no cambia lo que ud trae a la mesa.

Está claro que hay todo un contexto mucho más complicado y que implica esto y lo otro y visibilizar esto y lo demás. Pero sigue siendo lo mismo. Feliz día del blanco, hijueputa.

Imagen de Diego Delfino
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Empezó: 23 Ene 2008
Karma: 18155

Fijate vos que yo pensaba que no existía un Día Internacional del Hombre, basándome precisamente en esa premisa que comentás de que sólo a quienes son diferentes (y para realzar esa diferencia) les celebraban el día, pero estaba yo equivocada.  Prueba es ello de que para cualquier cosa hay un día... =P

En ese mismo orden de cosas, creo que basta con "googlear" la fecha para enterarnos de qué trivialidad, inverosimilidad o simple motivo se celebra ese día.  Santo Google, qué haríamos nosotros los mortales sin vos.

PS: Me encantó la foto de los chiquitos en las bacinillas (en especial el pie de foto, jaja).

Imagen de Floriella
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Empezó: 6 Feb 2012
Karma: 518

Entiendo su punto, mas no lo comparto.

Siento yo que más que celebrar la desigualdad, esos días son para rendirle un tributo a quienes lucharon para que se llegara a esta supuesta hegemonía que muchos no practican tanto como se deseara.

Yo sí le celebré el día a mi madre, al fin y al cabo se nota de viaje donde está una mujer. Un grupo de 15 varones, es inútil si se intentan organizar. Ahora salen todos diciendo que no, pero la práctica demuestra que sí.

El día de la cultura afrocostarricense, o como le llamen, no me toca celebrarlo a mí. Me resbala, la verdad. No porque no me importe, sino porque quienes tienen que celebrar son aquellos que viven de los resultados de su propia lucha.

Eso es respecto a sus 2 puntos específicos, sin perder de vista que hay cada "efeméride" que nosiagalabarbaenseco... Quienes "pensaron" en idear tal día, perdieron de vista cuál es el fin real de celebrarle un día a algo. Para muestra su tercer ejemplo: El día del huevo.

En fin... Entretenida lectura.

Imagen de Guigo
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Empezó: 21 Jun 2008
Karma: 93

Floriella:

No sabía. Qué interesante.

El día está oficializado en el papel (en ciertos lugares), pero eso no es suficiente. Pierde su legitimidad a partir del poco interés que se le muestra. Además, se siente como un contrapeso forzado para el Día Internacional de la Mujer.

Es una efeméride invisible. Tal vez porque no tiene razón de ser. Como el día del huevo.

 

Ole
Imagen de Ole
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Empezó: 5 Mar 2012
Karma: 752