Esta no es mi salida ideal
Creo que en mi caso ni siquiera califica como salida. Después de todo solo se trataba de trabajo. Un miércoles por la noche en un night club de Jacó puede resultar atractivo, aunque sea por brete, pero la verdad la víspera no me entusiasmaba. Nunca había ido a un lugar tan pintoresco y creo que mejor oportunidad de conocerlo no había: show de medianoche, el especial de la casa, chicas topless peleando en una piscina de chocolate; fantasía a la mil.
Se convino que llegáramos temprano, y adelantar el espectáculo, pues nos devolvíamos el mismo día. Llegamos entonces a las nueve y no había nadie, pero me relajé e intenté disfrutar a pesar de la compañía: mis compañeros de trabajo, osea, nada en común.
No me acuerdo cuántos sets de tubo pasaron mientras yo solo esperaba el siguiente para saber si sería Simple Red, Guns N' Roses, o Vilma Palma quien amenizaría. La delicia musical llegó cuando una de ellas se encaramó al tubo y se lo repelló como nunca al ritmo de Creep de Radiohead.
No imaginé que eso fuera posible, sin embargo, la bizarra escena no me quitó el aburrimiento. El lugar seguía sin clientes así que no me quedó de otra más que admirar con cierta envidia (luego de superar la vergüenza ajena), esos cuerpazos todos formaditos fijo a punta de bicicleta en las calles de Quepos, Parrita o en un pueblo de esos.
Me voy detrás de ellas para hacerles fotos en el camerino, es cierto el dicho, de noche todos los gatos son pardos. Bajo la luz del fluorescente y de cerca, la verdad de los cuerpazos y caras bonitas salta a la vista, no hay maquillaje que sirva.
No se pudo atrasar el show, tuvo que comenzar con dos clientes, nosotros y un extranjero que iba a cada rato al baño con todo y guardaespaldas.
Ahí estaban ellas revolcándose en una piscinita de niños, solo en calzones, como tenía que ser. Lo que no esperábamos era ver a los dos clientes, dos gringos de paso, quitándose la ropa y metiéndose de panzaso envueltos en un éxtasis de morbo y euforia…
¡¡Mejor para nuestros propósitos periodísticos imposible!!
Cuando terminan, me llaman para que les muestre las fotos. Desnudas y llenas de chocolate se tiran encima mío para ver la cámara, entre risas pícaras me dicen cuáles quieren que salgan, cortésmente asiento a todo lo que me piden.
Trato de irme cuando de repente siento en el molote de carcajadas una mano acariciándome la cadera, subiendo y bajando, y de vuelta subiendo hasta mi pecho. Río nerviosamente como estúpida, no sé que hacer, ella se compadece de mi congoja y me pregunta (¡la muy atrevida!) si quiero ser su novia. No sé qué responder, sigo riendo como idiota, yo solo estaba mostrándoles las fotos… yo solo estaba trabajando… definitivamente no era mi salida ideal.
Nota: Estos eventos chocolatosos han adquirido tanta popularidad que en la actualidad matan el aburrimiento en muchos pueblos de las zonas rurales de este país.
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Me gusto mucho su articulo
La verdad que si me rei de su congoja... pero con la mejor intención.
Felicidades a chile buen articulo
Pobre criatura, hasta con novia salió. Me gustaría un poco más de la descripción de los lugares en general
Bello artículo!
lindo artículo, horrible situación. Costa Rica de verdad que está de cabeza, como oliéndose el propio culo.
eso sí, muchos másunos por la excelente foto. la cara del gringo vale sus dólares en chocobolas.
Que situación incómoda. Horrible. En cambio, la narración, me gusto mucho.
Muy entretenido el articulo, felicidades Rebeca siempre mejorando.
Saludos.
jajaja la chocolatoza!
Demasiado Bueno este artículo uno de los mejores que he leído en la vida jajajaja