Filosofía Televisiva

2 Julio 2009 - 7:21am

Existe todavía cierto sector de la sociedad que le tiene un particular desprecio a la televisión, específicamente al entretenimiento televisivo.

Aparentemente cualquier programa que dé risa es considerado automáticamente como algo estúpido, probablemente porque en más de una mente es más digno reírse de las ocurrencias de Don Quijote o de Tartufo que de las ocurrencias de cualquier personaje de una serie cómica gringa (“gringa” utilizado en estos casos a manera de insulto). A estas se les refiere como una forma baja de entretenimiento, como distracción burda y embrutecedora. Sin hacer excepciones, se mete a toda la tele en esa categoría y además se enaltece a la literatura. Pero hay libros malos y libros pésimos, así como también hay guionistas de televisión que son extraordinarios.

Un ejemplo concreto que es muy de mi gusto y que pongo sin pena al lado de cualquier buen libro es el episodio “The Opposite” de Seinfeld, que sigue siendo para mí no sólo mi favorito, sino que lo considero como un momento brillante de la televisión.

Empecemos por el principio: George Costanza. Entre más veo el programa, más me convenzo de que la serie en lugar de Seinfeld debió de llamarse Costanza. George es un anti-héroe por excelencia; siempre con una actitud pesimista ante la vida, falto de ética, mentiroso, embustero, manipulador, egocéntrico y con una enorme deficiencia de autoestima. Siempre busca la forma de salirse con la suya a toda costa, sin importar el efecto negativo de sus acciones en la gente que lo rodea. Por supuesto rara vez le toca ganar, haciendo énfasis en lo perdedor que es. ¿No es acaso un personaje encantador y brillante?

Abrumado por sus fracasos, debidos en su mayoría al mínimo esfuerzo que le dedica a los aspectos positivos de la vida, George decide, en “The Opposite” dejar atrás al jetón embustero, poniéndole atención a sus instintos naturales para hacer precisamente lo contrario a lo que su retorcida mente siempre había considerado como sentido común. De repente George es el que sin titubear se acerca a una mujer atractiva desconocida y logra ligársela con su sinceridad “Mi nombre es George, estoy desempleado y vivo con mi padres”, en lugar de inventar que es un arquitecto o un biólogo marino como en otros episodios. Se convierte en el sujeto que se levanta y le dice a los escandalosos en el cine que se callen y le permitan ver la película. También opta, en contra de sus instintos y sin la menor pena, por ser totalmente sincero sobre haber sido despedido por tener sexo en la oficina con la conserje y sobre haber renunciado a su trabajo en bienes raíces porque no le permitían usar el baño privado del jefe. Esto junto con la forma despectiva con la que se dirige al dueño del equipo terminan por garantizarle el puesto de trabajo.

En este episodio en particular, George empieza como perdedor y termina como ganador. Claro está, eso sí, que el efecto del opuesto no fue duradero en los episodios posteriores, porque qué sería de la serie sin un Costanza perdedor y jetón. Pero la lección de vida de este episodio no deja de tener su cierta profundidad filosófica. No se puede esperar obtener resultados diferentes haciendo exactamente lo mismo siempre. Al menos una vez en su vida, ese perdedor sin remedio hizo algo por cambiar su vida y lo logró, por supuesto de forma momentánea. Ya en futuros episodios Costanza volvió a ser el mismo de siempre, tomando extensas siestas descaradamente en su oficina y fingiendo estar agobiadísimo para que no le asignaran tarea alguna y así poder seguir calentando silla en el trabajo. Dejando de lado ese detalle del desarrollo posterior del personaje, George nos enseña en media hora de risas una lección que mucha gente aprende a través de un sin fin de textos filosóficos, religiosos y de autoayuda.

No tan mal para ser un “burdo” programa de televisión. Por más que haya visto el episodio chorrocientas veces, no deja de ser inspirador.

No se puede esperar obtener resultados diferentes haciendo exactamente lo mismo siempre.

Bravo. Fenómeno Paloma, le llaman en mi casa.

Bonito análisis de uno de mis capítulos preferidos también. George, un grande.

ja! y despues mi esposa se pregunta como es que Sony me espera con los brazos abiertos de Lunes a Jueves.
curiosamente hace unos dias que dieron "The Opposite", capitulo epico por excelencia.

y aunque podriamos hacer una lista casi interminable de las cosas que se aprenden de la television "estupida" (como mucha gente osa llamarla), el problema es que esa gente no ve el transfondo de un Kramer Frasier con temor al fracaso o la casi infantil inocencia de un Tracy Morgan.

arriba la estupidez.

Excelente.

Así cómo hay idioteces monumentales, y escojo un momento de friends que vi pasando canales el otro día para ilustrar mi punto...

la macha tira un beeper al horno.

la de pelo negro le dice: "you know, those are delicacies in Europe"

UFF.

Pues también existen cosas súper bien estructuradas, súper inteligentes y súper educativas en caso de que se quiera usar la caja para aprender.

Friends en versión inteligente, Coupling.

Ese capitulo de Seinfield tiene similitudes interesantes con la pelicula "yes man" de Jim Carrey.

A pesar de ser televisión "menospreciada", que en realidad para mi es una apreciación tercer mundista, existen cosas bonitas de aprender.

Embrutese la televisión? en épocas pasadas, eso era casi un hecho, mas no por su contenido, sino por la radiación que emitia laugh

Si gustos no hubiera...no estaría Seinfeld en el aire a más de 10 años despues de haber sido emitido su último capítulo. El ejemplo que se menciona aquí, es sólo uno de tantos. Grandiosos, sencillos, una "comedia de situaciones" que no trata de nada realmente, pero lo trata todo a su paso.

Jason Alexander, mejor conocido como George Constanza, son de esos personajes sin los cuales, no se podría entender el siglo pasado.

Seinfeld, es una de las razones por las cuales vale la pena pagar tv por cable, y si usted tiene amnet, pasar directo al canal 31, y si quiere, podría borrar canales como el 30, el 2, el 99, el 26, el 23, el 16, entre otros, y no sufriría la más mínima pérdida significativa Si

La gente que dice que en la televisión no hay nada bueno, es gente que no ve televisión. Es gente que solo pasa canales.

Al que de verdad le interesa, encuentra facilmente una buena cantidad de programas que valen la pena. Seinfeld todavía es más conocida y en su tiempo tuvo buenos ratings. Pero la misma gente que se queja de la televisión, es la gente que cuando pudo nunca vió, por ejemplo, Arrested Development, The Wire, Deadwood, largo etc.

De la caja no es la culpa. Al final las decisiones de qué ver las toma uno. Para mí están en un mismo nivel los que ven puro reality de MTV todo el día (y yo veo mi buena cantidad de ellos) que los que se quejan de lo mala que está la tele pero felizmente ignoran todo lo bueno que dan en ella.

Claro por ahi yo soy uno de los que habla damier sobre la TV pero a las 10pm estoy pegado a Sony. Es que Seinfeld es algo fuera de lo común.

Pero es que es cuestion de darse una vueltica por MTV y sus show de "realidad" para que le nazcan a uno las ideas antitelevisivas.

Excelente capitulo mi hermano. +1 por su artículo.

Yo por ejemplo, hasta hace 2 años es que tengo cable, antes de eso, pasé toda mi vida casi sin ver tele porque solo tenía la nacional.
Bueno, yo no conocía Seinfeld, y cuando supe que existía, no entendía que era lo chiva.
Hace como un año le dí la oportunidad y me enamoré... ahora para mí es un chuzo porque veo Sony y a menos que repitan algo, para mí todo es una nueva aventura jajaja Smile

Es demasiado chuzo...

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